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martes, 26 de enero de 2016

Autor Neale Donald Walsch - Parte 1 - Dios: ¿Qué Pasa Después de Nuestra Muerte?...



¿Qué pasa después de nuestra muerte? 
Un maravilloso mensaje de Amor... en una íntima Conversación con Dios
Tengamos en claro... El infierno No Existe.
Simplemente No hay Tal Sitio.



Sé que ésta es la Pregunta Eterna: ¿Qué pasa después de nuestra muerte?... Pero tengo que preguntarla, directamente, y espero que me des una respuesta directa.


DIOS... Te la daré. Por supuesto que te la daré. Pero no va a ser una respuesta corta... No va a ser: “Bueno, te vas al cielo o te vas al infierno, dependiendo del tipo de vida que hayas tenido”... No puedo darte ninguna respuesta de una frase a una pregunta como ésta.


No, eso se lo tendrás que dejar a la Iglesia...


Sin comentarios...


Entonces… ¿Tu respuesta?...


Déjame empezar diciendo que hay una cosa que será la misma para todo el mundo, y es que tu muerte la experimentarás en lo que podría llamarse etapas o fases, y la primera etapa es la misma para todo el mundo.


En la etapa uno, en el momento de tu muerte, experimentarás instantáneamente que la vida sigue. Esto será lo mismo para todos. Podría haber un corto período de desorientación, hasta que llegases a darte cuenta de que no estás con tu cuerpo, sino que, en vez de eso, ahora estás separado de él.


Pronto llegarás a entender que, aunque hayas “muerto”, no has terminado tu vida. Es en este momento, cuando comprenderás y experimentarás plenamente, quizás por vez primera, que "no eres tu cuerpo"... ¡que un cuerpo es algo que puedes tener, pero no algo que eres!... Inmediatamente te moverás a la etapa dos de tu muerte. Y ahí es donde los caminos individuales divergen.


¿De qué forma?


Si el sistema de creencias que adoptaste antes de tu muerte, incluye la certeza de que la vida continúa, una vez que captes que te has “muerto”, sabrás inmediatamente qué está pasando, y lo entenderás. Tu segunda fase será entonces, la experiencia de cualquier cosa que creas que pasa después de la muerte. Esto será instantáneo.


Si crees en la reencarnación, por ejemplo, puedes experimentar momentos de vidas anteriores de las que no tienes una memoria consciente anterior.


Si crees que te encontrarás envuelto en el abrazo de un Dios que te ama incondicionalmente, ésa será tu experiencia. Si crees en un Día del Juicio Final, seguido del paraíso o de la condena para toda la eternidad…


…Sí, dime, ¿Qué pasa entonces?...


Exactamente lo que esperas. Tan pronto atravieses la etapa uno de la muerte y te des cuenta de que ya no vives con un cuerpo, pasarás a la etapa dos y te experimentarás a ti mismo siendo juzgado, justo exactamente como te imaginaste que sería.


Si te moriste pensando que te merecías el cielo, inmediatamente experimentarás eso, y si piensas que te mereces el infierno, inmediatamente experimentarás eso.


El cielo será exactamente como te imaginaste que sería, y lo mismo el infierno. Si no tienes ninguna idea sobre los detalles de cualquiera de los dos, te los inventarás en el momento. Entonces, estos lugares serán creados para ti de esa forma, instantáneamente... Puedes permanecer en esas experiencias todo el tiempo que quieras.


Bueno, entonces: ¡Puedo encontrarme en el infierno!...


Tengamos esto claro: El infierno no existe. Simplemente no hay tal sitio. Por lo tanto, no hay un sitio tal al que puedas ir... Ahora… ¿puedes crear un “infierno” personal para ti si eliges hacerlo, o si crees que es lo que te “mereces”?... Sí. Así que ¡puedes mandarte a ti mismo al “infierno”, y ese “infierno” resultará ser exactamente como te lo imaginas o sientes que deba ser!... pero no te quedarás ahí un momento más de lo que decidas estar.


¿Quién podría quedarse ahí ni un segundo?...


Te sorprenderías. Muchos viven con un sistema de creencias que dice que son pecadores y deben ser castigados por sus “ofensas”, así que estarán en realidad en su ilusión del “infierno”, pensando que esto es lo que se merecen, que esto es lo que les “corresponden”, que esto es lo que tienen que hacer... No importa, sin embargo, porque no sufrirán en absoluto. Simplemente se observarán a sí mismos a cierta distancia y verán lo que está pasando: algo así como ver un vídeo educativo.


Pero, si no hay sufrimiento ¿Qué está pasando?...


Sufrimiento, pero no habrá nada...


¿Perdóoonnn?...


Lo que está pasando es que parecerá que están sufriendo, pero la parte de ellos que está mirando esto no sentirá nada. Ni siquiera tristeza. Simplemente estará observando. Usando otra analogía, sería un poco como ver a tu niña “haciendo una escenita” en la cocina. Parece que la niña está sufriendo, agarrándose la cabeza con las manos o apretándose el estómago, con la esperanza de que mami la deje quedarse en casa y no ir al colegio. Pero mami sabe perfectamente que en realidad no está pasando nada. No le duele nada.


No es una analogía exacta. Pero se aproxima lo suficiente para ilustrar esta sensación.


Entonces estos observadores estarían mirándose a sí mismos en este “infierno” autocreado, pero sabrían que no es verdadero. Y cuando hayan aprendido lo que sientan que necesiten aprender (es decir, cuando se hayan recordado a sí mismos lo que habían olvidado), se “liberarán” y seguirán a la tercera etapa de la muerte.


¿Y qué pasa con los que se crearon un “cielo” para sí mismos?... ¿Irán alguna vez a la etapa tres?...


Finalmente, sí. Recordarán todo aquello, para recordar aquello con lo cual crearon la experiencia de su cielo, y entonces se darán cuenta de lo mismo de lo que se dieron cuenta al final de su vida terrenal.


¿Qué es…?


Que no hay nada más que hacer... Así que seguirán... Seguirán... Hacia la etapa tres de la muerte. Pero no quiero describir eso todavía. Déjame enseñarte algunas otras posibilidades de la “etapa dos”...


Oh... De acuerdo. ¿Cómo qué?...


Podrías ser uno de aquellos que se mueren, con la incertidumbre de si la vida continúa o no después de la muerte.


Oh, sí... Ya veo... De acuerdo... ¿Qué pasa entonces?...


Estarás hecho un lío con lo que está pasando, y esto hará que manejes lo que ocurre de forma completamente diferente. Te darás cuenta de que no eres tu cuerpo, de que estás “muerto” (esto le sucede a todo el mundo en la “etapa uno”), pero, como no estás seguro de lo que viene después, si es que viene algo, puede que te pases un montón de tiempo tratando de ver cómo “proceder”...


¿Tendré ayuda?...


Toda la ayuda que puedas aceptar... En los momentos después de tu “muerte”, te encontrarás en la presencia de los ángeles más amorosos y guías y espíritus delicados, incluyendo el espíritu o la esencia de todos aquellos que fueron importantes en tu vida.


¿Mi Madre?... ¿Mi Padre?... ¿Mi hermano está allí?...


Aquellos a los que más querías serán los que más cerca estén. Estarán a tu alrededor... Eso es maravilloso... La presencia de estos seres queridos y de los ángeles será de enorme apoyo, al ayudarte o “orientarte” y a entender exactamente qué te está pasando y cuáles son tus “opciones”.


Había oído que nos reunimos con nuestros seres queridos después de la muerte, y que ellos nos ayudan a “cruzar al otro lado”, ¡y estoy taaaan contento de saber que esto es verdad!...


Puede incluso que te vuelvas consciente de la presencia de algunos de esos seres queridos antes de tu muerte...


¿Antes de mi muerte?...


Sí. Mucha gente, cuando todavía está en su cuerpo físico, les anuncia a los otros en la habitación que está viendo a seres queridos, o que sus seres queridos han venido a buscarla. Esos otros en la habitación, a menudo tratan de convencer a la gente que se está muriendo, de que está viendo cosas. Y está viendo cosas, cosas que son muy reales, pero cosas que otra gente no puede ver, debido a su perspectiva limitada. Tu perspectiva se ensancha inmensamente después de la “muerte”, y a menudo justo antes de morir.


¡Qué emocionante!... Ahora estás haciendo casi, que la muerte suene emocionante.


Es emocionante. De hecho, tu muerte puede ser uno de los momentos más emocionantes de tu vida. Todo depende de lo que creas. Como en la vida, en la muerte, eso en lo que crees es lo que experimentarás... Por ejemplo, si no experimentas la presencia de esos espíritus a la hora de tu muerte, será porque no lo esperas y porque la posibilidad de su presencia está fuera de tu sistema de creencias. Sin embargo, si tú realmente esperas que estas presencias amorosas estén ahí, inmediatamente las percibirás.


Entiendo. Entonces es realmente importante tener claro lo que uno cree en relación a la muerte...


¡Es importante en la vida tener claro lo que crees en relación a todo... No es sólo tu muerte lo que es afectado por tus creencias, sino tu vida entera!...



Autor: Neale Donald Walsch


Parte 1... Continúa...



Fuente original: Extracto del libro de Neale Donald Walsch, 
"En Casa con Dios - Una vida que nunca termina", Editorial Kier


Sitio oficial de Neale Donald Walsch: www.nealedonaldwalsch.com


Edición y correcciones: www.caminosalser.com


Re-Publicado por ANSHELINA, la Luz que llama a despertar
http://loqueheaprendidode.blogspot.com
http://romancesdivinossohin.blogspot.com

domingo, 3 de mayo de 2015

Por Neale Donald Walsch - 3a Parte - FINAL... DE DIOS - "¿QUÉ PASA DESPUÉS DE LA MUERTE?...


¿Qué pasa después de nuestra muerte?
Un maravilloso mensaje de Amor... en una íntima Conversación con Dios
Tengamos en claro... El infierno no existe.
Simplemente no hay tal sitio.


Me encanta cuando la información sobre la vida se nos da de forma tan sucinta... ¡Qué regalo!... Poetas como Robert Frost nos hacen ese regalo... Y los autores de las letras de las canciones... Y los dramaturgos... Y los escritores... Y los Mensajeros y los Maestros... Me encanta lo que otra poetisa, Lisa Mueller, puso en un poema en verso libre titulado Esperanza...

Ella dice que la Esperanza “es el movimiento que va desde los ojos a la cola de un perro”... ¿No es fabuloso? ¿No lo captura perfectamente?... Aquí está un fragmento de su trabajo más extenso:

ESPERANZA…
…es el movimiento que va
Desde los ojos a la cola de un perro,
es la boca que hincha los pulmones
del niño que acaba de nacer.

Es el único regalo
Que no podemos destruir en nosotros,
el argumento que refuta la muerte,
el genio que inventa el futuro,
todo lo que sabemos de Dios.

Experimentas en un mundo de tres dimensiones,
Pero no vives en un mundo de tres dimensiones.
La Realidad Última es mucha más compleja de lo que
Nunca te hayas imaginado.

Y entonces volveremos otra vez a la idea de que el estado mental de una persona en el momento de su muerte es la experiencia con la que su alma se encontrará al “otro lado”.


DIOS: 

Sí, eso es exactamente lo que estoy diciendo. Lo he dicho una y otra vez aquí.

Sí, pero sigo volviendo a ello una y otra vez porque hay algo en esa declaración que simplemente no me parece que encaje del todo y he estado tratando de descifrar qué es. Ahora creo que sé qué es.


Por favor, dímelo...

Esa idea no deja mucha posibilidad de consuelo para los que se están acercando a la muerte sin esperanza –los que se encuentran en un estado de miedo o terror o aprensión o auto-recriminación o duda- ni para sus familias.


Entiendo. Entiendo a dónde estás yendo...

Bueno, quiero decir, no mucha gente se muere con tanta paz y tan maravillosamente expectante, como pareces sugerir que sería necesario para que tuviera una experiencia gloriosa. Yo me inclino a pensar que hay más gente que se muere con… ¿qué palabra usar aquí?...aprensión, como mínimo, cuando no miedo, o pavor, o confusión, o conmoción, ante lo tan repentino que puede ser morir, por ejemplo en un accidente, o lo que fuere…


Entiendo tu preocupación. Sin embargo, el consuelo viene de saber que todas las almas encuentran Paz y Alegría y Amor. Todas las almas pasan a la etapa tres de la muerte, que es cuando se fusionan con la Esencia.

Entretanto, no hay tal cosa como el “dolor” –emocional, físico o espiritual- en el “Más Allá”. Mencioné antes que incluso aquellos que se imaginan que se están yendo al “infierno”, y entonces se envían a sí mismos allí, no sufren. Simplemente se observan a sí mismos tener la experiencia, pero sin estar conectados a eso emocionalmente.

Dijiste que era algo así como estar viendo un vídeo educativo.


Así es. Ese es el nivel de desapego aquí. Simplemente te das a ti mismo la experiencia para revisarla, sacando de ella cualquier enseñanza que se pueda extraer de ahí, pero no sufres. En la vida después de la “muerte” no hay algo así como el sufrimiento.

Entonces, ¿qué hay ahí?... ¿Hay algo ahí?... ¿Hay alegría?... ¿Hay felicidad?...


Eso es todo lo que hay. No hay nada negativo.

¿Nada negativo?


Nada de nada.


Pero pensé que habías dicho que las personas experimentan exactamente lo que esperan experimentar.

Correcto.


Entonces, ¿qué pasa si la persona espera sufrimiento?... ¿Qué pasa con una persona que elige sufrir, que siente que es la única forma de poder “ganarse” el cielo o de “pagar por sus pecados”?... Pensé que habías dicho, que un alma puede experimentar cualquier cosa que quiera experimentar después de la muerte.

Lo que he dicho es verdad. Y por lo tanto podrías experimentar sufrimiento… con la salvedad de que no lo haces.


Porque, como dijiste antes, ¿estás mirando simplemente y no te estás identificando con el “ser” que está experimentándolo?

Sí, y también porque, aunque te pudieras identificar con la parte de ti mismo que está experimentándolo, no lo harías.


¿Te das cuenta de que me estás dejando a oscuras aquí?…

Permíteme recordarte algo que se dijo antes, que podría explicar todo esto de forma más completa.


Sí, más eso sería bueno. Precisamente ahora, una explicación completa sería buenísima.

Cuando ocurre algo que el alma experimenta como no deseable, el mismo pensamiento de que no es deseable, causa que la experiencia interior del alma se altere instantáneamente. Y por eso no hay sufrimiento. Ni siquiera para la persona que imagina vehementemente que debería ser castigada. Creará la experiencia de su imaginación, pero no la experimentará como se la había imaginado, por la sencilla razón de que, tan pronto como tenga la experiencia, elegirá no tenerla.


¿Incluso si esto es lo que realmente piensa que quiere?

El nivel de conciencia del Más Allá, excluye la posibilidad de que alguien elija voluntariamente lo que no es real. Y el alma debería saber y comprender inmediatamente, que el concepto y la idea y la experiencia del “sufrimiento” no es real.

En la primera etapa de la muerte, el alma llega a comprender, que el cuerpo con el que pasó su vida física, no es real. Es decir, no es quien el alma es realmente. En la segunda etapa de la muerte, el alma llega a comprender que la mente, con todos sus pensamientos, no es real. Es decir, no es quien el alma es realmente.

Todos los pensamientos de la mente limitada, que emergen de la perspectiva limitada de la experiencia humana, reciben un gran impacto en la segunda etapa de la muerte, precisamente porque la perspectiva del alma, en el Más Allá, es muchísimo más grande y diferente de lo que era cuando el alma estaba con el cuerpo.

Es desde el lugar de esta perspectiva mejorada, como el alma empieza a crear y a experimentarse a sí misma. Tan pronto como el alma ve y se da cuenta de que no es un cuerpo, su perspectiva cambia tremendamente, como puedes imaginar: Esto es, de hecho, lo que propulsa al alma hasta la Tercera Etapa de la muerte, cuando todos los pensamientos –no sólo los “malos” pensamientos, sino incluso sus propios pensamientos del “cielo”– se abandonan, y se experimenta la Realidad Última.

Y así –aún en el caso de la persona que cree sinceramente que debe sufrir, que merece sufrir, que sufrir es la única forma de redimirse ante los ojos de Dios-, la idea misma de redención, y el sufrimiento como medio para conseguirla, deja de tener significado en la perspectiva amplificada del alma.

El alma puede mirarse a si misma, intentando sufrir en su infierno autocreado, pero el alma pronto entenderá, que no tiene ningún sentido crear semejante experiencia.


Pensaba que nada era imposible para un alma que se está expresando a Sí Misma, como la Creadora de Su Propia Realidad.

No es cuestión de que sea imposible. Es cuestión de que no tiene el menor sentido. El alma no tendría ninguna razón para crear ciertas experiencias, más allá del “recordar” involucrado en ellas. Una vez que el alma ha recordado que sufrir no es una realidad, sino simplemente una experiencia creada en la mente humana, habrá conseguido lo que buscaba conseguir con la creación de su propio infierno, y la experiencia carecerá de sentido de ahí en adelante.

Es así porque, en cierto modo, el alma “sabe demasiado” como para sacar algo más de semejantes experiencias. Sería como un mago que hiciera sus propios trucos una y otra vez… para una audiencia de una persona: él mismo.


Me imagino que sería bastante difícil que un mago se mantuviera interesado en sus propios trucos.

Sería más que difícil. Sería imposible. Es en ese sentido, en el contexto, en el que podría decirse que es imposible que el alma sufra.


Pero... ¿ni siquiera una fracción de segundo?... ¿Ni siquiera mientras estaba decidiendo estar interesada o no?

No, absolutamente No.

No existe algo así como “una fracción de segundo”. Tu pregunta está basada en tu realidad de lo que llamas Tiempo, donde las cosas pasan en secuencia. Sin embargo, todas las cosas que he descrito, que le pasan a un alma después de la muerte, suceden en el mismo instante.


Espera un momento. Tú mismo dijiste que suceden en “etapas”. Etapa uno, etapa dos y demás.

Eso es correcto, de acuerdo con tu terminología. Sin embargo, esas etapas se experimentan simultáneamente: Cada nueva experiencia “borra” la vieja. Y entonces es como si la vieja nunca hubiera pasado. “Eres” lo que “eres” Aquí y Ahora, y es, en realidad, como si nunca hubieras sido otra cosa.


¡Disculpa eso no tiene sentido... Acabas de decir algo aquí que no tiene sentido!...

El desafío aquí, es hablar en términos terrenales, de una situación o experiencia que está fuera de este mundo. Déjame decir simplemente, que todas las cosas suceden secuencialmente y simultáneamente.


¡Eso tiene aún menos sentido! Las cosas suceden secuencialmente o simultáneamente. No puede ser de ambas formas.

¿No puede?... Te estoy diciendo que toda la vida es de ambas formas.


¿Toda la vida es “secuencial” y “simultánea”?

Correcto.


Bueno, de acuerdo, entonces esto me desconcierta completamente. Soy incapaz de sostener esto en mi realidad.

¿Puedes concebir la posibilidad?... ¿Puedes expandir tu mente para poder concebir la posibilidad?...

No hay una palabra para esta experiencia en tu lenguaje, así que tendremos que inventar una. Digamos que toda la vida es “secuentánea”. Es “secuencial” y “simultánea” al mismo tiempo.


No sé qué decir. Supongo que todo y cualquier cosa es posible, y estoy dispuesto a admitir que no sé todo lo que hay que saber sobre la Realidad Última, pero sólo puedo ir hasta aquí. Aunque pudiera ir ahí conceptualmente, no puedo imaginarme estar ahí experimentalmente. No puedo imaginar experimentarlo.

Déjame ver si podemos encontrar otras palabras –algunas palabras “reales”- con las que poder explicártelo o, por lo menos, ponerlo un poco más claro.


Está bien, porque necesito ayuda aquí, y la necesito inmediatamente. O, mejor dicho, la necesito secuentáneamente…

Perfecto. ¡Eso es Perfecto!...

Ahora, imagina conmigo una realidad donde el tiempo no existe. No de la forma que tú te imaginas. Hay un solo momento, el Dorado Momento del Ahora.

Todo lo que ha sucedido, está sucediendo ahora, y siempre sucederá: está sucediendo Ahora Mismo.

Todo es verdad con respecto a todas tus vidas, no sólo a la parte de tu experiencia que llamas esta vida en particular, o al Más Allá. La diferencia es, que en el Más Allá lo sabes. Lo experimentas.


De acuerdo, pero espera un segundo. Acabas de decir que todas mis vidas están ocurriendo simultáneamente. Quieres decir, todas mis encarnaciones, ¿verdad?...

Sí. Pero también me refiero a todas tus almas “pasadas” a través de ésta encarnación.


¿Estás diciendo que paso a través de esta vida más de una vez?

Correcto... Y muchas posibilidades, muchas experiencias, pasan al mismo tiempo.


Pero si todo está pasando simultáneamente… eso significaría que tendría que haber “realidades alternativas”. ¿Estás diciéndome que hay algo así como “universos paralelos” que transcurren al lado del nuestro, en los que el “yo” que soy “yo” está teniendo otras experiencias?...

Sí...


Bueno, me dijiste al principio que algunas partes de esta conversación podrían parecerle demasiado “descabelladas” a la gente, y ciertamente estás cumpliendo tu promesa. Mucha gente diría que el último escenario es simplemente pura ciencia ficción.

Y no lo es. Como dijiste antes, esto es ciencia.


¿Esto también es ciencia? ¿Hablar de realidades alternativas es ciencia?

¿Piensas que vivimos en un mundo de sólo tres dimensiones? Pregúntale a un físico cuántico sobre eso.


¿No vivimos en un mundo de tres dimensiones?

Experimentas un mundo de tres dimensiones, pero no "vives" en un mundo de tres dimensiones.


¿Qué significa esto?

Significa, que la Realidad Última es mucho más compleja de lo que nunca te hayas imaginado. Significa que hay mucho más de lo que se ve. Te digo que todas las posibilidades existen en todos los tiempos. Estás eligiendo la posibilidad que deseas experimentar "ahora", de entre un campo multidimensional de posibilidades infinitas. Y hay otro “tú”, eligiendo cosas diferentes, aquí mismo, ahora mismo.


¿Otro Yo?

Correcto.


¿Estás diciendo que “yo” existo multidimensionalmente?

Sí...............



Autor: Neale Donald Walsch


Fuente original: Extracto del libro de Neale Donald Walsch, "En Casa con Dios - Una vida que nunca termina", Editorial Kier

Sitio oficial de Neale Donald Walsch: www.nealedonaldwalsch.com

Edición y correcciones: www.caminosalser.com

WebSite:http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm


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