Mostrando entradas con la etiqueta Capítulo 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Capítulo 2. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de febrero de 2013

DE: TONY STUBBS... SERAPIS (THOT, HERMES) - CAPÍTULO 2... "LA NATURALEZA DE LA MATERIA"... "UN MANUAL PARA LA ASCENSIÓN"...

CAPÍTULO 2 
LA NATURALEZA DE LA MATERIA 


Hasta ahora he señalado la diferencia entre el plano físico y las dimensiones más elevadas. En realidad, no hay diferencia porque todas las dimensiones están hechas de la misma "cosa", al igual que las siete octavas de un piano son sonido. La única diferencia es de tono o de frecuencia. En un piano, cada octava se reproduce siete veces, de manera tal que las notas individuales son simplemente armónicas más altas de las que están en las octavas más bajas. 

Por otro lado, existe una gran distinción --una de estado de alerta. Supongan que tienen un defecto de audición que les permite oír sólo la octava más baja. Las notas bajas les van a sonar muy reales pero cuando las manos del pianista van hacia la derecha, verán el movimiento pero no van a escuchar nada. Ustedes se sentirán confundidos cuando la gente esté hablando de sonidos que ustedes no escucharon. Puede que hasta se pongan furiosos y acusen a los demás de estárselo inventando todo, crean que están locos, se encojan de hombros y digan "No lo entiendo"; o puede que se sientan carentes de algo cuando los demás hablen de la belleza de la Sonata Claro de Luna, por ejemplo. ¿Cómo reaccionarían si alguien les dijera que, con algo de práctica, podrían inclusive oír las notas más elevadas? 

La analogía del piano es muy útil. La intención de los cinco sentidos físicos es la de detectar sólo ciertas de las octavas del universo que los rodea. Ellos pueden detectar las octavas más bajas pero no pueden detectar las más elevadas. Ustedes poseen otros sentidos, cuya intención es detectar las octavas más elevadas del universo; pero estos permanecen latentes en la mayor parte de la especie humana. Estos sentidos están trabajando permanentemente e interactúan con la energía de la frecuencia más elevada, pero su cerebro filtra y elimina esas señales. Es algo deliberado pues ustedes no podrían mantener su lúcido enfoque en el plano físico, si estuvieran bombardeados con toda la información adicional disponible en un momento dado. Imagínense estar leyendo esto y simultáneamente estar conociendo todos los posibles resultados de leerlo, tanto para ustedes, como para sus familiares y amigos; y además estar conscientes de los pensamientos y de las emociones de los que los rodean y de cómo ellos resuenan con el resto de sus encarnaciones. Incluso cuando la información no física se entromete en su conciencia y se ven forzados a reconocerlo, se obligan culturalmente a buscarle una explicación distinta. 

Lo que ustedes ven como materia física no es más que simple energía perteneciente a una de las octavas más bajas, vibrando dentro de un campo especialmente creado para ese propósito. Hay muchas octavas de energía por encima de ésta, en las cuales existen otros niveles de su ser --funcionando plenamente, vivos y alerta, y realizando todo tipo de piruetas. El hacer contacto, conscientemente, con estos otros niveles del ser de ustedes, es algo muy fácil de lograr (ustedes se la pasan haciéndolo); por ejemplo, cuando creen tener una idea o cuando se ponen felices, sin una aparente razón para ello. Y, por supuesto, los sueños son sencillamente estos otros niveles de su ser en acción, trabajando o jugando. Pero no estoy hablando de los pocos y dispersos símbolos caóticos que se les quedan rondando cuando se despiertan. Estoy, sí, hablando de la creación y manipulación de la realidad, a gran escala, que ustedes realizan, cada noche, en otros niveles de sus seres. Lo que ustedes piensan que es soñar, es como quedarse mirando una casa en desorden y preguntarse qué tan buena estuvo la fiesta. Ustedes se perdieron toda la diversión y se han quedado sólo con el desorden. 

Entonces, ¿cómo surge la materia física a partir esta octava de energía más baja? Los seres que crean encarnaciones físicas (y otros para quienes esa es su función) organizan unidades de energía consciente en patrones específicos, dentro de una banda de frecuencia en particular, dispuesta especialmente para tal propósito. Estos patrones constituyen cada cosa, aparentemente sólida, que ustedes conocen. 

Ahora, lleguemos hasta el verdadero milagro del plano físico: la manera en que estas unidades de energía consciente surgen en el plano físico, provenientes del siguiente plano más elevado, conformando las unidades electromagnéticas básicas, que ustedes conocen como partículas sub-atómicas, los ladrillos, o bloques básicos de construcción, que ustedes han denominado electrones, protones y neutrones. Sus científicos están a punto de detectar este proceso y algunos, poseedores de imaginaciones muy fértiles, ya lo comprenden intuitivamente. 

A su vez, estos bloques de construcción de energía consciente, enseguida colaboran para formar los átomos de un elemento en particular tal como el carbono, el hidrógeno, el oxígeno, el nitrógeno, etc. Un átomo puede aparecer como una construcción muy sencilla --electrones que rotan alrededor de un núcleo central-- y en cierto sentido, vaya que lo es. Pero por otro lado, es la cosa más compleja que hay en el plano físico. La geometría y el álgebra involucradas en el diseño de los átomos que conforman el plano físico, mantendría trabajando a la mayoría de sus computadores más gigantescos, durante siglos. La materia no se dio espontáneamente. Fue planeada cuidadosamente y debimos saber cómo se comportaría la materia en todas las circunstancias antes de que decidiéramos seguir adelante con su creación. 

No piensen, ni por un instante, que el estado de conciencia que proyecta al electrón es diminuto. El electrón no es una partícula diminuta, sino un "campo de probabilidades", una parte del espacio en el cual existe el estado de conciencia, pero de una manera tan sutil que los científicos no pueden estar seguros y por ello afirman que el electrón "probablemente" existe. Ese estado de conciencia puede colaborar en innumerables campos y en innumerables universos simultáneamente. 

Los átomos pueden permanecer libres o encadenarse para conformar moléculas. Las moléculas, a su vez, se unen para constituir aquella forma, determinada conjuntamente, por las unidades de energía en sí mismas y por la entidad organizadora. Los seres asumen la responsabilidad de dirigir la energía en forma de átomos o de moléculas, de acuerdo con patrones, por ejemplo, para un cristal, para una piedra, para una célula de la semilla de una planta, o para un árbol, y así sucesivamente. La lista no tiene límites, por supuesto; pero los patrones se asemejan mucho a los computadores personales: son simultáneamente programas vivos y bases de datos; y pueden almacenar vastas cantidades de información. La estructura del ADN, que existe en el corazón de cada una de las células, es una base de datos que contiene la historia de ustedes y de todas sus encarnaciones, y adicionalmente la de toda la especie. 

 Por ejemplo, un árbol crece bajo la guía de un ser de energía, llámenlo "espíritu de los árboles", si así lo desean, quien concibe el patrón del árbol y organiza las unidades de energía de acuerdo con ese patrón. Una vez organizada, la energía, "recuerda" su función y continuamente mantiene las partículas subatómicas, arregladas en patrones, cada vez más extensos. Cuando ustedes miran a un árbol, están realmente viendo energía pura organizada, bajo un patrón, por un ser consciente y alerta. El cerebro de ustedes descodifica este patrón de energía visual como "árbol" a través del hábito. Cuando ustedes tocan un árbol, sus manos y el árbol son dos campos de energía que se tocan; pero el sistema nervioso de ustedes junta toda esta información y descodifica el contacto, como estimulación táctil. El cerebro de ustedes, entonces, usa toda la información disponible para fabricar la construcción general que ustedes conocen como un árbol. 

Si un carpintero llega y corta el árbol y usa la madera para construir una silla, altera la forma del campo más grande. Las unidades de energía consciente, que constituyen la madera, "recuerdan" su nuevo patrón y fielmente lo mantienen, hasta que algo más suceda, como por ejemplo, que la silla se queme. Entonces, la energía consciente de las moléculas de celulosa se reorganiza a sí misma bajo un nuevo patrón, como átomos libres de carbono, oxígeno y nitrógeno, por ejemplo. 

Con el sólo ánimo de darles una idea de tamaño, el espacio dentro y entre estos átomos es inmenso. Si un átomo fuera del tamaño de un campo de fútbol, el núcleo sería del tamaño de la pelota de fútbol, en la mitad de la cancha. La primera fila de electrones estaría aproximadamente ubicada en donde se encuentra la primera fila de asientos y cada fila de electrones estaría separada por unas cincuenta filas de asientos. El siguiente átomo más cercano estaría como a la distancia de la ciudad vecina. Por lo tanto, cuando hablamos de materia "sólida", dista mucho de ser sólida. Y esos electrones que tú crees que son partículas diminutas, no pesan nada en absoluto. Sencillamente son paquetes de energía zumbando alrededor del núcleo a una velocidad enorme. Es su velocidad la que les da su evidente substancia, o una etapa pre-materialista, de manera similar a cómo una bala disparada produce mayor impacto que una bala simplemente arrojada. 

 Ni siquiera el núcleo es sólido. Él también está hecho de partículas más pequeñas (neutrones y protones), los cuales, al examinarlos de cerca, resultan también estar hechos de partículas aún más pequeñas. En este nivel, nos estamos acercando al punto en el cual la energía pura se manifiesta como aquello que ustedes creen que es materia y a los lapsos infinitesimalmente cortos que esto se demora. También estamos cerca de los límites de los instrumentos físicos. Estos pueden detectar la súbita aparición de un partícula sub-atómica pero no su transformación de hecho, a partir de la energía pura, debido a que la unidad de energía que la creó es energía no física y ésta no puede quedar registrada en instrumentos físicos. 

Los físicos han concluido que la única vez que las partículas subatómicas son verdaderamente partículas es cuando las pueden observar; y que el resto del tiempo, ellas son ondas de energía. Entonces, los investigadores nunca pueden conocer la condición de un electrón no observado y no hay, por lo tanto, una manera para determinar la estructura básica del plano físico o para explicar cómo funciona. 

A un nivel más profundo, estamos hablando de irrupciones de energía consciente hacia adentro del plano físico y luego volando alrededor a velocidades enormes, dando la apariencia de solidez, de manera similar a como las aspas de un ventilador eléctrico en movimiento aparentan ser un disco sólido. Así pues, ¿es el mundo material apenas una ilusión? Sí. Todo él está hecho de hologramas y de ondas estacionarias. 

La base de toda organización de energía en materia es la onda estacionaria. Esta idea es vital para entender lo que ustedes son y cómo ustedes se manifiestan. Lo que sigue a continuación puede sonar un poco como física pero en realidad es el corazón mismo de la metafísica. 


HOLOGRAMAS... 

Si ustedes están familiarizados con el fenómeno conocido como holograma, saben que la imagen de un objeto puede quedar capturada en una película especial combinando dos rayos de luz láser, uno reflejado a partir del objeto y el otro no. Estos dos rayos interactúan interfiriendo el uno con el otro para crear una imagen especial sobre la película. Cuando el rayo láser se vuelve a pasar a través de la película, una imagen tridimensional del objeto original se aparece "flotando" en medio de la nada. Sin embargo, al contrario de las imágenes de fotografía, la imagen de la película holográfica no se parece en nada a la imagen del objeto original sino que aparenta ser un conjunto de círculos concéntricos, denominados patrones de interferencia. Y si el rayo láser se proyecta sobre cualquier fragmento de la película, la imagen vuelve a aparecer, aunque un poco menos nítida debido a que la imagen está dispersada sobre la película completa. Hay dos aspectos aquí: la imagen del objeto captada sobre la película y la imagen proyectada. 

La analogía del holograma nos ofrece algunas pistas importantes acerca de la naturaleza de la realidad y acerca de cómo pueden ustedes trabajar con ella. De un lado, ustedes tienen la realidad cotidiana de sus experiencias (lo explícito, el patrón de la imagen proyectada), y del otro, tenemos el diseño ("blueprint") de esa realidad (o el patrón implícito) que permanece oculto para ustedes. Esto explica porqué una partícula subatómica puede estar en todas partes a la vez, pues su "diseño" está disperso a lo largo del patrón implícito. Esto contradice de manera directa a la física clásica, la cual describe el mundo físico como un conjunto de cosas discretas y locales, todas las cuales están ocupadas interactuando en muchas maneras limitadas. 

Ahora si estamos a punto de llegar a algo. Supongan que la materia, tal y como la conocen ustedes, está hecha de ondas subatómicas, proyectadas para conformar patrones de ondas tridimensionales. Ese milagroso órgano, el cerebro humano, detecta esos patrones proyectados y construye para ustedes lo que aparenta ser, para ustedes, una realidad objetiva, a partir de ellos. Y esta realidad aparenta ser sólida y real para ustedes debido a que ¡su cuerpo físico también es una imagen tridimensional proyectada! 

 La realidad no es, por lo tanto, algo objetivo que existe "allá afuera", sino algo subjetivo "aquí adentro"; y es diferente para cada cual. Así pues, ¿en qué los convierte eso a ustedes? ¿Son ustedes explícitamente de carne y hueso, anclados en un mundo sólido? ¿O son la imagen borrosa implícita de patrones holográficos, desplegándose en medio de un inmenso remolino de patrones mayores? ¿Y cuál es el papel de la consciencia en todo esto? ¿Es ella la luz brillando a través de los patrones ocultos en la película? ¿O es el patrón en sí mismo? Bueno, pues son ambos. La consciencia le da forma tanto a los diseños ocultos, a partir de diseños aún más remotos, como a la luz que brilla a través de ellos, para proyectar lo que ustedes ven, sienten y escuchan. Pero estamos hablando de funciones distintas aquí. La consciencia subatómica crea los bloques de construcción de la materia; y otras partes de la consciencia, los organiza en patrones aún más complejos: las células de ustedes, los órganos físicos, las emociones, los pensamientos; todo lo cual está plenamente consciente a su propia manera. Y la consciencia de ustedes interactúa con todas y cada una de las demás consciencias, sean ellas de seres vivientes o de los llamados seres "inanimados". 

Sé que todo esto es suficiente para hacerle saltar los fusibles al cuerpo mental de cualquiera; pero es importante saber cuán fluida es la realidad, a fin de que sean capaces de manejarla. Si ustedes creyeran que su composición no es modificable, quizás no se darían permiso para cambiar. Por ejemplo, ustedes saben que poseen muchísimos patrones antiquísimos de comportamiento almacenados en las células de sus cuerpos físicos. Si estas células se quedaran "congeladas" y esta antigua energía se quedara aprisionada allí, ¿cómo podrían jamás liberarse de ella? Pero si sus células son la proyección de un diseño oculto, ¿qué pasaría si ustedes fueran capaces de cambiar el diseño o la manera cómo éste ha sido proyectado? Y para ello ustedes poseen la herramienta necesaria para hacerlo: La Consciencia. 

Tal y como lo veremos más adelante, la especie humana está en medio de una búsqueda: la búsqueda de la creación de una realidad. Pero ustedes se han vuelto tan buenos en crear realidades que ya no saben que es eso lo que están haciendo. Cada cosa que ustedes experimentan es el resultado directo de sus esfuerzos para crear una realidad; y de la proyección fiel de los diseños internos. Si ustedes no saben que es esto lo que están haciendo, o que ustedes pueden cambiar el diseño, se la van a pasar creando la misma antiquísima realidad; y eso no es divertido. Pero las cosas son mucho más maleables y plásticas que lo que ustedes alcanzan a comprender; y eso probará ser de mucha importancia, más adelante. 

Sus emociones y pensamientos son parte del diseño interior; y su vida cotidiana es la imagen proyectada. Por supuesto, las emociones y los pensamientos interactúan con los de todos los demás, de la misma manera a como ustedes comparten su vida con todos los demás. Pero lo que ustedes piensen y sientan, desempeña un papel muy grande en lo que les suceda. 

La realidad, tal y como ustedes la conocen, se proyecta desde una gama de diseños parecidos a hologramas. Los diseños están en niveles distintos para poderlos "remover" de la realidad ordinaria; y las imágenes que ellos proyectan, se sobreponen. Las imágenes de las frecuencias más bajas aparentan ser sólidas, ante el cuerpo sólido de ustedes; pero aquello que ustedes piensan que es espacio, está lleno de imágenes de frecuencias más elevadas, todo coexistiendo. Ustedes mismos están conformados de muchas proyecciones --física, emocional, mental y espiritual-- a partir de los diseños preparados por ustedes como ESPÍRITU. Y estos diseños son, a su vez, proyecciones de otros diseños provenientes de frecuencias más elevadas. Lo que es importante aquí, es que ustedes pueden modificar estos diseños a través de la visualización. Si ustedes están enfermos, pueden usar la visualización para "reparar" el diseño y recuperar la salud. Si ustedes desean atraer una situación, pueden preparar un nuevo diseño y ponerse a ver como se proyecta dentro del plano físico, en forma de acontecimientos que ustedes entonces podrán experimentar.

 Sin embargo, la creación de la realidad funciona en ambos sentidos. Si ustedes están en medio de una situación que no les gusta y se resisten a ella, en vez de visualizar algo distinto, están reforzando no sólo el diseño sino también el mecanismo de proyección y, por ende, perpetuando la situación no deseada. 

Así pues, la consciencia es el patrón detrás de la realidad objetiva y detrás de cada cosa en la historia del Planeta Tierra; y la consciencia yace profundamente en la tela de la realidad. 

Cualquiera de ustedes que vea la serie de TV "Camino a las Estrellas: La Siguiente Generación", tendrá un excelente modelo de creación de la realidad. La plataforma de hologramas de la nave "Enterprise" es capaz de crear imágenes de objetos y personas, las cuales operan dentro de los parámetros especificados por las personas que programan la "realidad". Un cambio sutil en el programa puede causar un cambio en, digamos, el nivel de agresividad de un carácter holográfico o desarmar una situación amenazadora. Pero a diferencia de ellos, los hologramas de hoy en día, por ejemplo, una bala holográfica, puede matarlos; y un monstruo holográfico, puede devorarlos, a menos que ustedes detengan el programa antes. La serie de TV ocurre en el Siglo XXIV pero la tecnología para esculpir la energía de esta manera estará disponible mucho antes que eso. 

Esto nos conduce hacia cómo es que el plano físico se ha formado, en realidad. Una imagen holográfica se forma por luz, contenida en una envoltura, que representa al original. Toda la información que se necesita para generar la imagen, está codificada en la película. La envoltura en realidad es una especie de onda estacionaria. 


ONDAS ESTACIONARIAS... 

Cuando niños, ustedes probablemente sostuvieron con un amigo, una cuerda tensada y la hicieron cimbrar. Una pequeña onda se deslizó por la cuerda, golpeó la mano del amigo y retornó a ustedes. Lo que se movió a lo largo de la cuerda era energía. La cuerda se movió hacia arriba y hacia abajo pero no a lo largo de la misma. 

 Si ambos cimbraran la cuerda al mismo tiempo, dos cosas podrían pasar: podrían lograr una onda del doble del tamaño, en el medio, si fue que ambos pulsaron la cuerda de la misma manera; o las dos ondas se cancelarían, si fue que uno pulsó hacia arriba y el otro hacia abajo. Las dos ondas interfieren la una con la otra, de una manera constructiva en el primer caso y de una manera destructiva en el segundo. 

Ahora imagínense una cuerda más corta, tensada, como la de una guitarra. Púlsenla y producirá un sonido característico. Lo que ustedes hicieron al pulsarla fue introducirle energía bruta. Esta energía, de manera natural, adopta ciertos patrones. El patrón más fuerte es una onda de longitud igual a la de la cuerda, digamos de un metro. Otras ondas también se formarán con una longitud de onda equivalente a la mitad, a la tercera parte, a la cuarta parte, etc., de la longitud total de la cuerda. Esto produce ondas de, digamos, cincuenta, treinta y tres y veinticinco centímetros de longitud. Estas ondas son las llamadas ondas estacionarias y conforman una familia basándose en la longitud de onda natural. La combinación particular de ondas estacionarias es lo que le confiere a un instrumento su timbre individual o su firma tonal. 

 Lo importante acerca de estas cuerdas vibratorias es que dos cuerdas idénticas, bajo condiciones idénticas, siempre generarán la misma onda, naturales y armónicas. Y si se ponen dos cuerdas idénticas, una junto a la otra, y pulsamos una, ésta generará un campo de energía de sonido que la otra captará. Debido a que la segunda cuerda está afinada exactamente, en las mismas longitudes de onda que la primera, la segunda va a resonar en simpatía, muy pronto. Esta resonancia es supremamente importante al tratar con cuerpos de energía humanos; y tenemos mucho más que decir acerca de ello en lo que falta de este libro. 

 Ahora volvámonos malabaristas. Supongamos que eres el chef de postres de una nave espacial y que puedes fabricar gelatina firme en tu cocina a gravedad cero. Simplemente se mantiene junta sin necesidad de contenedor alguno. Supongamos que haces dos tipos de gelatinas: roja y amarilla. Justo antes de que se cuajen, te las ingenias para juntarlas, de manera tal que se mezclen parcialmente, formando gelatina de color naranja justo allí en donde se mezclan. Ahora, si le das un golpecito a la roja y la haces vibrar, la vibración pasará derecho hasta la gelatina amarilla. Si golpeas regularmente la gelatina roja, ella formará una onda estacionaria y la amarilla, por estar hecha de exactamente la misma cosa, va a resonar a la misma frecuencia. E imagínate lo que va a suceder si eres lo suficientemente astuto como para crear la amarilla adentro de la roja. Piensa cómo la gelatina amarilla reaccionaría. 

 Acabas de descubrir una cualidad innata de los campos y el fenómeno de la resonancia de ondas estacionarias entre dos campos: si un campo está afinado con la energía de una frecuencia en particular, absorberá la energía de una onda estacionaria de otro campo y creará una onda estacionaria propia. De una manera muy desapasionada y automática, cualquier campo comenzará a resonar con la energía de un campo similar que esté en su vecindario. Esto puede producir una resonancia simpatizante que podría llegar a implicar un detrimento si es que el primer campo llega a moverse de tal forma que va inclusive en contra de sus mejores intereses. Muy bien hecho. Ahora lo único que necesitas hacer es encontrar la manera de ¡comer gelatina en un ambiente a gravedad cero! 

Tal y como lo veremos, la resonancia los afecta a ustedes de incontables maneras, sin importar si ustedes lo saben o no. Pero de ahora en adelante, ustedes serán capaces de usarla de una manera consciente como una herramienta para la ascensión. 


CAMPOS DE ENERGÍA... 

La personalidad de ustedes está compuesta de tres campos de energía, junto con sus contenidos. Yo denomino "cuerpo" a la combinación de un campo y de su energía. A partir de su propia energía, el yo-espíritu de ustedes, proyecta o manifiesta tres campos: el físico, el emocional y el mental. La energía se ordena en ondas estacionarias dentro de una envoltura para formar los tres cuerpos de energía. Un cuarto cuerpo, el cuerpo espiritual, forma un puente entre estos tres cuerpos más bajos y el ESPÍRITU. El hecho de que ellos se manifiesten a partir de la misma "cosa" que el cuerpo espiritual de ustedes es de una importancia suprema, tal y como lo veremos más tarde. 

Veamos al cuerpo físico primero. Muchos factores determinan cómo se manifiesta. Hace mucho que la especie humana optó por un proceso de nacimiento físico en vez de simplemente proyectar el cuerpo adentro de un campo creado por el ESPÍRITU (más tarde veremos por qué). También la concepción se diseñó como una manera de diversificar el conjunto de genes y así permitir una infinita variedad de diseños genéticos físicos. 

En el momento de su concepción, la de cada uno de ustedes, dos diseños completos de ADN se mezclan para conformar un tercero. A medida que el huevo se divide y que las células se forman, las unidades de energía consciente colaboran para formar partículas subatómicas, luego átomos y después moléculas. Este proceso está guiado por patrones contenidos en su ADN --el diseño general de su cuerpo físico en particular. 

Ustedes, como ESPÍRITU, cuidadosamente "labraron" su ADN a partir del de sus padres. Ustedes habían seleccionado a sus futuros padres debido a su genética y la clase de condiciones y de circunstancias familiares que ustedes querían para su encarnación, a punto de sucederse. En colaboración con sus yo-espirituales, ustedes tres decidieron el momento de la concepción, basándose en unos factores muy complejos. ¡Los astrólogos apenas han vislumbrado una pequeñísima parte de semejante complejidad! 

 Los científicos han descodificado apenas una fracción de los millones de piezas de información almacenadas en el ADN. En adición a las características físicas de cada uno de ustedes. El ADN también contiene la historia de todas sus encarnaciones a través del tiempo y la historia de cada especie que alguna vez haya vivido o que alguna vez llegue a vivir. Ustedes pueden ver al ADN como una serie de moléculas de proteínas, pero, al igual que un holograma, debe leerse en su totalidad para obtener el máximo resultado.

 Durante los primeros meses de la gestación, la energía consciente que forma sus células, lee el ADN y lo descodifica para saber qué clase de célula debe construir. Las células en crecimiento, también conscientes a su manera propia, se afinan con el molde del cuerpo físico y con el "futuro" simultáneo, para guiarse respecto a cómo ir creciendo. Se organizan a sí mismas, jalando mayores unidades de energía para que se manifiesten como los tipos de átomos necesarios y se multipliquen adentro de la envoltura general especificada en el ADN para su función en particular. La consciencia de una célula que opta por ser una célula del hígado, por ejemplo, jala energía y se divide para formar otras células de hígado. A medida que el desarrollo físico de ustedes continúa, ellas se multiplican adentro de la onda estacionaria que va creciendo gradualmente, establecida para el hígado. El crecimiento es muy rápido en un comienzo y más lento hacia el final de la gestación. El crecimiento continúa durante varios años y finalmente se estabiliza para efectuar sólo los reemplazos que sean necesarios. 

Así pues, sus cuerpos físicos están construidos de ondas estacionarias adentro de ondas estacionarias adentro de ondas estacionarias, a medida que la consciencia de sus cuerpos, a punto de emerger, forma átomos, moléculas, células y órganos, bajo la guía de su yo-espíritu y algo parecido a una versión "futura" de su cuerpo, la cual actuó como diseño. 

 Una vez creado y ya crecido hasta su tamaño normal, a su cuerpo físico no se le deja hasta que se le acabe la cuerda, como si fueran un reloj. La energía que conforma las partículas de sus cuerpos se refresca varios millones de veces por segundo. Sus cuerpos, en efecto, se están recreando constantemente, de acuerdo con el diseño de su ADN y con las formas de pensamiento del diseño mental que ustedes mantengan respecto a sus cuerpos. 

Sus cuerpos son unas milagrosas entidades, con consciencia propia. Se regulan a sí mismos de una manera soberbia. Se la pasan consultando al yo más grande de ustedes la mayor parte de su información. A través de la resonancia, los pensamientos y las emociones que cada cual mantenga respecto a sí mismo, poseen un enorme impacto sobre la consciencia de sus cuerpos; un temor de enfermedad o de muerte podrían, literalmente, programar a sus cuerpos para que se enfermen. De igual manera, pensamientos de buena salud y de dicha de vivir, programarán a sus cuerpos para desencadenar sus propios procesos de sanación. Estos poderes manejarán la corrupción del ADN celular (a menudo la causa del cáncer) y las condiciones normalmente atribuidas al envejecimiento. 

Esta explicación ni siquiera ha comenzado a tocar la complejidad de lo que verdaderamente sucede. Incluso la más pequeña reflexión acerca de cómo es que ustedes crecen sus cuerpos, los dejaría asombrados respecto a ustedes mismos. Este temario, a manera de curso, tiene la intención de apenas mostrarles cómo es que sus cuerpos, que ustedes creen sólidos, son en realidad energía ordenada en una serie de ondas estacionarias, las cuales aparentan ser, para sus sentidos físicos, un continúo de partículas subatómicas, átomos, moléculas, células y órganos, y finalmente, el cuerpo completo. Cada unidad de energía está plenamente consciente de su papel y gustosamente colabora en la estructura que ustedes conocen como su cuerpo, de acuerdo con sus imágenes de la realidad. 

Ustedes podrían sorprenderse de que sus cuerpos sean conscientes; pero no me refiero a consciencia, tal y como ustedes entienden el término. El cuerpo de ustedes conoce, por ejemplo, cómo hacer latir su corazón, digerir la comida, y sanarse a sí mismo. Está al tanto de los ciclos de la luna, de los planetas, y de las estrellas y constantemente usa estos ciclos y se adapta a ellos. Después de todo, está compuesto de la energía consciente tomada del mismo inmenso campo planetario. En este sentido, ¡el planeta y el ESPÍRITU desempeñaron un papel mucho más preponderante en el nacimiento de ustedes que sus propios padres biológicos! 

 Aquello que ustedes consideran que es su consciencia es realmente una mezcla de varios tipos diferentes de consciencia (a pesar de lo cual, conforman una unidad subyacente): 

1. La consciencia subatómica, está al tanto de los inmensos campos cósmicos en los cuales interactúa con todos las demás consciencias subatómicas. 

 2. La consciencia celular, basada en el diseño del ADN y conteniendo la grabación de las experiencias de tu vida, de tus pensamientos y de tus emociones. 

 3. La consciencia del cuerpo, es decir, la consciencia celular, más algunas ideas propias (sin embargo, el cuerpo depende en gran forma de las creencias del cuerpo mental para su propia imagen). 

 4. Las emociones que fluyen a través de ustedes en el momento, sobrepuestas con las emociones del pasado a las cuales se han aferrado en vez de dejarlas fluir. 

 5. Los pensamientos y las creencias que ustedes utilizan para estructurar la realidad. Sean conscientes de que cualquier creencia no es más que una opinión acerca de la realidad. 

 6. La consciencia espiritual, la intuición, o el conocimiento directo. Este aspecto se conecta con aquello que con frecuencia ha sido denominado la Mente Universal. Es, en verdad, parte de un diseño oculto desde el cual la realidad fluye y contiene, entre otras cosas, los arquetipos de su especie --los aspectos heroicos de la humanidad. A través de este "tejido conector" para la realidad física, ustedes pueden acceder a otros tiempos, a otros lugares y a otras dimensiones. 

 Ahora, la mayor parte de la energía que conforma el cuerpo físico proviene de la asimilación de los alimentos que ingieren, pero de manera cada vez mayor, esa energía se está volviendo proyectada y he aquí cómo es que funciona: los niveles del ESPÍRITU de tu ser, proyectan unidades de energía consciente al interior de tu campos físico y le dan instrucciones para que conformen las estructuras celulares, en vez de usar la energía de las proteínas, almidones, y demás cosas de la comida digerida. El yo-espíritu de cada uno de ustedes está sistemáticamente convirtiendo las células de sus cuerpos para que sean alimentadas mediante energía proyectada en vez de energía digerida. Esta energía proyectada se deriva de la energía detrás de la radiación que ustedes conocen como luz. 

 El resultado de esto es que ustedes han comenzado a formar lo que a menudo se conoce como un "Cuerpo de Luz". Sus cuerpos físicos se nutren más y más, con energía, que con los nutrientes físicos, contenidos en la envoltura celular. Uno de los efectos de esto es que la frecuencia de sus células, y de su cuerpo en general, se está elevando. Con el tiempo, el cuerpo de ustedes va a empezar a brillar suavemente. En ese momento, ustedes estarán en un Cuerpo de Luz. Este cambio se inicia de varias maneras diferentes, pero normalmente necesita cierta forma de consentimiento, consciente, de parte de cada uno de ustedes. La intención de este libro es brindarles una especie de mapa de carreteras, del terreno que los espera adelante, de manera tal que ustedes se puedan comprometer con este proceso con conocimiento y con entendimiento.  

En un excelente librito, "¿Qué es un Cuerpo de Luz?", canalizado por Tachi-ren, el Arcángel Ariel presenta un modelo de 12 niveles del proceso de ir hacia la Luz, y de los síntomas físicos, emocionales y mentales de cada nivel. 

Sus distintos campos (emocional, mental y espiritual) giran con una frecuencia que es característica para ustedes. Algunas personas giran rápidamente y otras lentamente. Pero ustedes hacen girar cada campo en una proporción específica frente a los demás campos --11, 22, 33 y así sucesivamente. Si la tasa de giro de un campo cambia y la relación varía, ustedes se sentirán como "fuera de lugar" o mareados. El giro de los campos y las tasas relativas de giro son vitalmente importantes y vamos a retornar a ellas en la Segunda Parte. 

Para cerrar este capítulo, a menudo se dice que la ciencia y la religión son como dos trenes que se están moviendo en la misma dirección sobre carrileras paralelas, en donde la religión se la pasa buscando al Pensador y la ciencia se la pasa buscando al Pensamiento. Ambos pronto van a llegar a un punto en el cual las carrileras se vuelven una sola. ¿Qué sucederá? Podría haber un tremendo choque o podrían comprender que el Pensador y el Pensamiento son uno solo. El principio organizador del universo y la energía de la cual el universo, físico y no físico, están compuestos son la misma cosa: un continúo de energía consciente, de todas las frecuencias concebibles e inconcebibles, organizadas con una belleza tal que la respiración se corta. Esa energía se deleita en medio del regocijo de su creatividad. En el próximo capítulo, vamos a darle una mirada más profunda a esta energía.



Yo soy Serapis.


CONTINÚA: CAPÍTULO 3 - CAMPOS DE ENERGÍA


Publicado por: ANSHELINA, la Luz que llama a despertar
http://loqueheaprendidode.blogspot.com
http://romancesdivinossohin.blogspot.com

viernes, 11 de mayo de 2012

DE: PATRICIA CORI ... "VUELVE LA ATLÁNTIDA" ...Parte 2 ... Capítulos 1 y 2 ...


Conforme os acercáis a la fecha que señala el fin del calendario maya 
(21 de diciembre de 2012), os sentís cada vez más alarmados ante el panorama de un desastre global inminente — el escenario del Armagedón — que se ha convertido en una posibilidad muy real a causa de la insensata proliferación nuclear, de vuestro contaminante desperdicio de los recursos y de vuestra ira.


 CAPÍTULO 1 - 
LAS PRIMERAS TRANSMISIONES 

 Una comprensión contemporánea de la evolución personal —vuestro camino acelerado hasta llegar a ser seres humanos plenamente conscientes del siglo XXI— requiere profunda introspección, compromiso e integración de las mitades lógica e intuitiva de la mente. Necesita una limpieza de las viejas programaciones, la liberación de las energías bloqueadas y un nuevo planteamiento de vida en el que seáis los cuidadores del ser celestial donde residís y del que os nutrís. 

 Esto requiere el pleno despertar del corazón y silenciar la identidad impulsada por el ego. Éstos son los procesos fundamentales que determinarán cómo os plantearéis el proceso de transformación planetaria, a medida que definís vuestra experiencia personal de ascensión del reino de la materia. 

 Conforme os acercáis a la fecha que señala el fin del calendario maya (21 de diciembre de 2012), os sentís cada vez más alarmados ante el panorama de un desastre global inminente — el escenario del Armagedón — que se ha convertido en una posibilidad muy real a causa de la insensata proliferación nuclear, de vuestro contaminante desperdicio de los recursos y de vuestra ira.  

Evidentemente, los cataclismos ya han empezado a producirse en todos los rincones del mundo. Muchos temen que tal vez sea demasiado tarde..., que estáis yendo hacia lo inevitable y que no hay modo de detener vuestra caída.  

Otros comprenden que creáis vuestra realidad con cada pensamiento, cada palabra, cada gesto..., que vuestro viaje podría ser muy cómodo si os enfocarais en la «acción justa», manteniendo vuestras mentes centradas, claras y maravilladas ante el potencial que se abre a vosotros como Nuevos Acuarianos del planeta Tierra. 

 Todo este proceso es atemorizante y al mismo tiempo excitante, puesto que, como sabéis a cierto nivel intuitivo, ya habéis pasado por esto anteriormente. Es evidente que la humanidad sobrevivió. Como seres reencarnantes, habéis conocido la muerte y el renacimiento una y otra vez, aunque la mayoría de vosotros no recordáis conscientemente vuestra entrada y vuestra salida del reino físico. 

 Pero esto es muy diferente. Quienes habéis elegido nacer en esta era de la Tierra estáis experimentando la muerte, o transmutación, de todo el planeta, y os encontráis en el núcleo, aferrándoos a vuestra vida, felicidad y seguridad que se ven constantemente amenazadas por el fantasma de la aniquilación total. 

 Como la gente de la Atlántida, parecéis estar al límite, anticipando vuestra precipitación al abismo. Vuestra idea de la vida y de vuestro propósito como seres humanos está cambiando; vuestra fragilidad e impermanencia están cada vez más presentes en vuestras mentes; vuestro hogar mayor, el planeta que está bajo vuestros pies, se ve amenazado por un peligro «claro y real».

 Es un tiempo difícil y desafiante y, por tanto, haríais bien cu recordar que, independientemente de lo que parezcan ser vuestras circunstancias personales, habéis elegido estar aquí. 

 Aunque pueda pareceros incomprensible a nivel consciente, sabéis de la evolución planetaria... la transmutación de la forma y de los sistemas biológicos La humanidad lo ha experimentado antes, cuando la gran civilización antediluviana de la Atlántida alcanzó tal estado de desarmonía que cortocircuito las redes energéticas del planeta, y la vida quedó casi borrada de muchos rincones de la Tierra. 

 Las estructuras de poder de la época (las omnipotentes faenas del sacerdocio oscuro de Atlán) creyeron, en su ciega arrogancia, que se podían adueñar incluso de las fuerzas de Gaia, y que podían ponerle riendas como si fuera una bestia de carga. 

 Ellos sobrepasaron los límites, y prácticamente todo fue barrido por el agua en la Gran Inundación, con la que Gaia Limpio su cuerpo de aquella intensa vibración negativa y volvió a centrarse para empezar de nuevo, renovada y revitalizada. 

 Y aquí estáis, una vez más, sacando a la Diosa de su curso, desequilibrándolo todo al exacerbar la dualidad subyacente a la realidad tridimensional. Desde vuestro limitado punto de vista, parece que la naturaleza misma de la existencia es una guerra entre el bien y el mal, y que, incluso ahora, en la espiral que lleva al futuro, tenéis que afrontar este dualismo en cada cruce de caminos... en cada momento de vuestra vida. 

 Es posible que os hayáis resignado a la idea de que no hay esperanza para la humanidad, de que habéis alcanzado el punto sin retorno... y ésa es una estructura de creencias peligrosa y auto derrotista. 

 Sólo alimenta la oscuridad, y fortalece a quienes creen poseeros para seguir tomando más de vosotros. Potencia la oscuridad, catapultándoos todavía más hacia la desesperación. Se lleva vuestra luz... vuestro poder... vuestra alegría.  

Vivís en un mundo que alberga personajes extremadamente oscuros y seres espirituales maravillosamente amorosos, pero lo cierto es que la mayoría de los humanos se encuentran en algún punto intermedio. 

 Cada uno de vosotros conoce y ha confrontado el brillo y la sombra de su propia personalidad, y eso es dualidad, la naturaleza misma de la vida tal como la conocéis en la experiencia humana. A lo largo de la historia ha habido momentos de increíble irradiación y de oscuridad impenetrable, y estos dos extremos, según comprobáis, a menudo conviven en el mismo momento, ocupando el espacio como polos de una misma energía. Los polos chocan y entran en conflicto y, sin embargo, os dais cuenta de que son simples reflejos de la totalidad. 

 Como estudiantes de la sabiduría esotérica, estáis aprendiendo que debéis integrar los aspectos polares: lo bueno y lo malo, la luz y la oscuridad, el amor y el odio. Mientras sigáis alimentando estas fuerzas opuestas, habrá guerra a todos los niveles. 

 Ahora más que nunca, las luchas y conflagraciones os rodean, y la humanidad parece perdida en la violencia sin sentido y la desesperación. Es una época de comportamientos extremos, en la que estos aspectos, una vez más, están en conflicto total. 

 El sufrimiento humano, el descuido de la vida y la belleza, y el abuso de quienes quieren tener poder sobre los demás parecen haberse convertido en una experiencia omnipresente de vuestra civilización contemporánea, haciendo que os cuestionéis hasta qué punto ha progresado la raza humana en el curso de la evolución social. 

 Estáis reviviendo, en este momento histórico, las mismas comentes subterráneas, las mismas manipulaciones energéticas y abusos de poder que vivieron las últimas generaciones de la Atlántida... una civilización que había alcanzado (en algunos aspectos) unos niveles de desarrollo tecnológico muy superiores a los que conocéis actualmente. 

 Era una sociedad que disfrutaba de la ayuda directa de seres multidimensionales que entrenaron a los sacerdotes (que también eran descendientes de otros reinos) y trabajaron con ellos. Sus enormes capacidades y su comprensión de las leyes universales y de las fuerzas elementales los cualificaron como Guardianes de los Registros. 

 Los dones del conocimiento extraterrestre estaban destinados a elevar la conciencia de vuestros antepasados, dándoles a conocer su lugar en el gran esquema de las cosas. Paradójicamente, las sacerdotisas de las primeras generaciones usaron la Sabiduría para la luz, mientras que, incitadas por Annunaki, las siguientes generaciones del Sacerdocio vieron precipitarse una parte de la Hermandad al lado oscuro, dirigiendo los poderes que habían adquirido —sus dones— contra la gente. 

 ¿Cómo podríais dejar de daros cuenta de que el tiempo de la oscuridad, el flagrante abuso de la Sabiduría, está volviendo a producirse? 

 Nosotros, Emisarios del Alto Consejo de Sirio, confirmamos que muchas de las sofisticadas tecnologías resultantes de ese intercambio están siendo utilizadas contra la humanidad y contra Gaia. En su consumidora búsqueda y persecución del poder, los sacerdotes oscuros de Atlán, unidos con otros del linaje de Annunaki, se han reencarnado ahora. 

 Os aseguramos que son más voraces que nunca en su apetito de cosechar y consumir vuestra energía, vuestro poder y vuestros recursos. ¿Es posible que tengáis que revivir de nuevo la caída de la Atlántida? La alianza de las fuerzas oscuras es devastadora y, sin embargo, la luz os rodea por todas partes* Sólo tenéis que establecer vuestra intención, vuestra mente grupal, para detener y desarmar a quienes difunden la ignorancia. Sabed que, por más determinados que otros estén a usar vuestro poder, la oscuridad sólo puede alimentarse de oscuridad, y os recordamos que no es otra cosa que miedo, ignorancia y furia. Recordando a naturaleza estructural del polo oscuro, podéis atravesar los Cambios Terrenales que se avecinan sin sufrimiento ni dolor. La elección depende de vosotros... como siempre. 

 Aún podéis alterar el resultado para que, esta vez, la manipulación de la energía y el abuso del poder que se producen en vuestro reino no provoquen la devastación que antiguamente casi borró toda vida de la faz del gran planeta Tierra. 

 Podéis elegir no sufrir en absoluto la transformación que se avecina y, en cambio, esperar ansiosamente el proceso de renacimiento de vuestro planeta, honrando la intención de vuestra alma de tomar parte en esta experiencia.

 Pero ¿lo haréis? ¿Lo haréis, hijos de la Atlántida? ¿U os diréis que es imposible que la mano humana haya podido cambiar tan drásticamente el curso de todo un planeta, y que Vuelve la Atlántida sólo es una historia... un cuento para adultos del que no existen pruebas ni evidencias tangibles? Ocultándoos todo registro de la Atlántida, convirtiendo los cien mil años de preeminencia de un continente sobre la tierra en mera leyenda, la élite del poder ha conseguido, hasta hace poco, ocultaros la mayor rapiña de vida y recursos que haya ocurrido en vuestro mundo. 

 Os sugerimos que si preferís considerar estas enseñanzas una obra de ficción —si hacer eso permitirá que vuestras mentes lógicas lean la información que de otro modo podríais descartar como meras fantasías— , nos sentimos felices de serviros como simples narradores de historias. 

 O puede que consideréis nuestro material como una llave que os abre a vuestros propios recuerdos de la Atlántida, seguros de que no os estamos pidiendo que descartéis todas las demás creencias y escritos relacionados con la verdadera historia de la humanidad. 

 No somos tan pretenciosos o autocentrados para interferir en vuestra experiencia personal, que os lleva a adquirir conocimientos sobre la experiencia humana que precedió a la vuestra a vuestro propio paso. 

 Tampoco queremos alterar el libre albedrío de vuestros campos de visión dibujando dogmáticamente un futuro irreversible en proféticos versos estelares, porque ya habéis escuchado a suficientes videntes y predicciones para saber que estáis cambiando constantemente el curso de vuestra realidad. 

 No obstante, una suposición que podemos hacer es que, si os sentís atraídos por estas enseñanzas, sin duda se debe a que, como la mujer que ahora es nuestro instrumento, estuvisteis allí... formasteis parte de la Última Generación de la Atlántida. 

 Y ahora volvéis a estar aquí, al límite de la realidad, empezando a recordar. A medida que vayáis limpiando telarañas y oteéis los pasillos de vuestra mente, iréis reuniendo penosamente algunos fragmentos de recuerdos, fragmentos raídos de un antiguo mosaico, recreando imágenes de lo que consideráis «vuestro pasado». Hay huecos, puntos donde las imágenes se pierden, y es aquí donde queremos ayudaros a poner las piezas que os faltan.  

Tenemos la intención de proporcionarte la información perdida —los secretos guardados de la Atlántida— que os impulsarán a reclamar el poder y establecer vuestra libertad, estimulándoos a buscar las verdades que durante tanto tiempo han permanecido ocultas bajo las cambiantes arenas del tiempo.

 ¿Verdad o fantasía? Vosotros, atlantes del nuevo milenio sobre la Tierra, que estáis reescribiendo el futuro desde los manuscritos cuarteados de vuestros recuerdos enterrados, tenéis la respuesta a esta pregunta dentro de vosotros.

 Atreveos a mirar profundamente dentro del pozo y veréis el suave ondular de la verdad en vuestras almas... siempre tan sutil, como una suave brisa sobre las aguas serenas. 

 CAPÍTULO 2 - 
LA ATLÁNTIDA EMERGE 

 Estáis recordando la Atlántida en esta época porque debéis expandir vuestra visión para incluir las posibles realidades que habéis ignorado u olvidado. 

 La Atlántida ha sido objeto de muchas especulaciones, investigaciones y fantasías porque el continente perdido yace enterrado en vuestra mente grupal —vuestro recuerdo universal—, y en este tiempo en que la moderna sociedad terrenal está en paralelo con el modelo de la Atlántida, lo estáis trayendo a la conciencia, redescubriendo vuestras identidades ancestrales. 

 A medida que en estos últimos años la humanidad acelera los avances tecnológicos, estáis empezando a identificar, en los relatos de la Atlántida, las energías arquetípicas y las fuerzas geotermales que os sacuden para que salgáis de vuestro lecho y confrontéis el futuro como residentes siglo XXI de lo que parece un planeta moribundo. 

 La información relativa a los abusos del poder y de la tecnología en la Última Generación ha empezado a emerger en vuestra mente grupal, permitiéndoos tomar conciencia más sucintamente de que la destrucción de la Atlántida guarda un paralelismo con vuestra situación actual. 

 Aun así, la mayoría de vuestras investigaciones y expresiones artísticas reflejan una glorificación de la Alta Cultura de aquella civilización, porque el recuerdo de los últimos días es demasiado doloroso y pavoroso, y por eso lo habéis enterrado en lo profundo del subconsciente: se trata de un testimonio silencioso de un pasado deliberadamente olvidado. 

 Sin embargo, lo necesitáis. Vosotros, la raza humana, tenéis que poner luz en los recesos oscuros de vuestra memoria para poder reconocer el paradigma atlante en este punto del viaje evolutivo de vuestro planeta. 

 La antigua lección os será útil ahora. Nuestra intención es ayudaros primero a recuperar, y después a procesar, la experiencia que yace dormida en vosotros. 

 Estimulando el recuerdo de aquella enorme lucha —el enfrentamiento de las fuerzas de la luz y la oscuridad en las últimas horas de la Atlántida—, creemos que podemos impulsaros a producir el tipo de modificación en el pensamiento/conducta grupal que ayudará a los seres humanos conscientes a alterar la severidad de los Días del Desierto que se aproximan. 

 En la Tierra, el estado de emergencia lo abarca todo, puesto que ella sacude y atrona desde las profundidades de su ser interno, preparándoos para atravesar la inevitable tormenta de la transformación planetaria. 

 Como en el hundimiento de la Atlántida y el desastre consecuente, el difícil proceso de purificación —la incontrolable respuesta de Gaia al abuso humano del poder— es, una vez más, una realidad inminente. Vosotros, la totalidad de la humanidad, formáis parte importante de la cadena de causas y efectos, el síntoma y la cura. 

 Todo se halla interrelacionado en la danza cósmica del proceso kármico. A pesar de vuestros mitos y mistificación de la superior cultura atlante, a vida estuvo lejos de ser idílica en las últimas generaciones, cuando abandonó su profundo enfoque espiritual en busca del materialismo y del poder, y las polaridades energéticas alcanzaron puntos extremos. 

 La intervención de fuerzas extraterrestres estimuló deliberadamente en ciertos individuos conductas que dividieron la sociedad todavía más; esto es lo que elaboraremos a lo largo de estas transmisiones. 

 Incluso es posible que lo recordéis, puesto que muchos de vosotros estabais allí... sosteniendo vuestro lado de la polaridad con convicción, trabajando para la oscuridad o para la luz. 

 En aquella hora final del declinar de la civilización, las masas fueron esclavizadas, hasta tener que arrodillarse ante la jerarquía y vivir su conciencia de víctimas, tal como ocurre ahora. 

 Como la mujer que ahora nos sirve de instrumento, es posible que hayáis vuelto para equilibrar los platillos de la balanza, y para ayudar a aquellos que esta vez tienen intención de escapar de la esclavitud y alzarse contra los maestros oscuros. 

 No obstante, en primer lugar debéis confrontar vuestra propia sombra. Si queréis transformar esas energías en el fuego exaltado de verdadero poder y devolver el péndulo al centro, vuestra concentración absoluta y vuestra intención enfocada son esenciales. 

 Gaia os está llamando a la acción, y todos los que pueden escuchar están tomando posiciones. Buena parte de vuestra fascinación por la Atlántida es estimulada por la dicotomía, las energías en conflicto de la oposición polar, porque junto con el continente hundido están enterradas algunas de las horas más grandes, y también algunas de las más oscuras, de la historia de la humanidad. 

 La situación está volviendo a ocurrir; es una repetición perfecta, y una vez más volvéis a confrontaros con vosotros mismos: las luchas de poder, el materialismo descarriado, vuestro miedo al futuro, la angustia que os producen las decadentes sociedades de vuestro mundo moderno... 

 Siguiendo la naturaleza cíclica de toda existencia, la civilización ha vuelto a alcanzar un nivel de desarrollo que está implosionando sobre sí mismo: el exceso de tecnología os convierte en robots y os perdéis a vosotros mismos en manos del todopoderoso dios mecánico. 

 Se os está desnudando de vuestra inteligencia natural, de vuestro deseo y voluntad, minando vuestra interacción energética e intercambio personal. Y lo más significativo es que la histeria tecnológica que se está adueñan-do de la cultura humana distorsiona vuestro entendimiento de la evolución y de vuestro propósito como unidades individuales de conciencia de la vibración gaiana. 

 Habéis dado la vuelta completa, representando las escenas de la Última Generación de la Atlántida, en las que a la raza humana, llevada de lo sagrado a lo profano, se le robó su lugar natural en la Gran Familia de Luz para convertirse en la alienada de la Tierra. 

 El wam, el acorde dorado de la Tierra, que una vez tocó la dulce música de los hombres, mujeres y niños de la Atlántida, se perdió finalmente, cediendo el lugar al estridente ritmo del «progreso», que obligó a las últimas generaciones a marchar al ritmo imperial del maestro. 

 Prototipo de las actuales culturas terráqueas occidentales, la Última Generación tuvo que confrontar la fuerza destructiva de su tecnología, que se convirtió en el arma con la que la élite de poder la controlaba. El Sacerdocio, los Guardianes de los Registros, de la frecuencia y de la cosmometría de la mente universal procedentes de Sirio, finalmente sucumbieron a la polaridad extrema de los campos terrenales. 

 Quienes eligieron el lado oscuro fueron impulsados por agresivas entidades extra-planetarias a tomar el poder, y esas mismas energías están ahora presentes en el escenario de la vida sobre vuestro planeta. 

 Para alimentar el hambre de unos pocos, en un abrir y cerrar de ojos, la gloria de una de las civilizaciones más expansivas de la historia de la Tierra fue anegada por las olas, Con ello, la mayoría de las criaturas vivas que coloreaban vuestras llanuras y mesetas fueron barridas por los furiosos mares, o inmortalizadas en los grandes fríos de las tierras altas, donde las nieves cayeron sobre ellas y borraron su existencia. 

Inmóviles en el no-tiempo, los seres de antiguos mundos permanecen congelados en vuestra memoria, y ahora, al calor de los Días del Desierto que se aproximan, pronto florecerán a la vida. Con ellos, el recuerdo total de los Últimos Días emergerá en las mentes de aquellos que una vez lucharon tan desesperadamente por olvidar. 

 Sin embargo, vosotros estáis aquí. Habéis superado vuestro terror y evolucionado para afrontar esta situación, la Gran Iniciación, por pura determinación, porque buscáis el alma y estáis comprometidos con la luz.

 Hijos de la Atlántida, os alabamos. Sois los valientes pioneros del verdadero emerger de la humanidad, y sabemos de la tuerza y visión que se requieren de vosotros ahora que afrontáis el largo viaje. 

 Ahora, cuando sentís que los muros se os vienen encima, que la Tierra se encoje y cede bajo el peso de la superpoblación incontrolable y las incesantes exigencias que esto impone sobre ella, vuestra civilización mira equivocadamente a la tecnología como vía de salida del dilema en que se encuentra. 

 Necesitáis urgentemente más espacio y alimento, más agua y recursos. La mayoría cree que las soluciones se conseguirán mediante la tecnología; por eso casi todos los seres terráqueos siempre le entregan su poder. 

 El todopoderoso ordenador, nieto rudimentario de los generadores cristalinos de luz de la Atlántida, os ha distraído momentáneamente de todo lo que es inarmónico a vuestro alrededor, al tiempo que os ofrece una falsa sensación de resolución para un futuro que simplemente no está ahí..., al menos no tal como lo veis. que simplemente no está ahí..., al menos no tal como lo veis.

 La élite de poder de la Tierra anima vuestra dependencia de las pantallas del ordenador y de los televisores, porque éstos son los mecanismos operativos de control de vuestro tiempo. Como el sacerdocio oscuro de Atlán, ellos están dirigiendo el conocimiento contra vosotros para alimentar su hambre, mientras que cantidades crecientes de seres humanos siguen sentados ahí, resignados a su impotencia, jugando necios juegos de «comunicación» holográfica. 

 Y los niños... ¿qué ocurre con ellos? Están abandonando los juegos y el descubrimiento, la risa y la inocencia, mientras sus delicadas mentes se aferran ansiosamente a distracciones electrónicas. 

 Es una desgracia observar a la humanidad volver a cerrarse a la verdadera comunicación, que ahora todos habéis olvidado pero que durante un tiempo supuso un gran intercambio emocional, intelectual y espiritual entre vosotros.

 Parece que son demasiados los seres humanos que han perdido la música, la visión y la luz cediendo ante el zumbido, la imagen y el deslumbramiento. 

 Si ahora traemos a colación la historia de la Atlántida oscura no es porque deseemos glorificarla o enfocarnos en las bajas vibraciones de vuestro pasado o futuro (puesto que entendéis que el tiempo se puede confinar en estos términos). 

 Más bien, queremos despertaros de la ilusión y mostraros cómo se manifiestan los pensamientos debilitantes cuando os permitís convertiros en víctimas de vuestra propia creación. Os llamamos a que recuperéis vuestro poder comprendiendo conscientemente no sólo cómo os ha sido arrebatado, sino también cómo lo regaláis continuamente. 

 Únicamente entonces podréis reconocer los instrumentos de control y liberaros de ellos, para participar como seres libres en la Gran Transformación que está a punto de revolucionar para siempre la vida en vuestro planeta y en todo vuestro sistema solar. 

 Muchos de vosotros nacisteis con atisbos de experiencias de vidas pasadas y ahora los estáis trayendo plenamente a la luz. Otros habéis trabajado para desarrollar la facultad de recordar las vidas pasadas y estáis evocando la antigua civilización de la Atlántida, que ha inspirado por doquier soberbias obras de arte, literarias y arquitectónicas. 

 Somos conscientes de incontables seres que actualmente están capitalizando su renovada popularidad para adquirir poder, de modo que tenéis que ser capaces de discernir; buscad siempre dentro de vosotros la respuesta intuitiva, que reconocéis como «reacción visceral». 

 Estas transmisiones nuestras no son una excepción. Os animamos a cuestionar todas las hipótesis y la información supuestamente científica, y a encontrar las respuestas... la validación... desde el fondo de vosotros; porque es allí donde se oye la verdad, cuando estáis suficientemente silenciosos para reconocer la voz de vuestra alma. 

 Desde los controvertidos escritos de Platón, cuyos Diálogos cuentan historias de la Atlántida tal como le fueron contadas por Solón, sabio de Hélade, hasta las visiones cristalinas de Edgar Cayce, la conciencia del continente perdido ha permanecido suspendida en algún lugar entre la fantasía y la realidad durante buena parte de vuestra historia. 

 Los curiosos han investigado las posibilidades científicas de que todo un continente quedara enterrado bajo las aguas del océano Atlántico durante siglos. 

 Esta búsqueda, el deseo anhelante de descubrir a vuestros antepasados antediluvianos, ha facilitado que muchos puedan recuperar la Sabiduría..., el «conocimiento» que reside en todos nosotros. 

 Otros (los de tendencias más científicas) creen que primero tienen que localizar los artefactos y monumentos enterrados bajo las arenas del gran océano para poder afirmar que la Atlántida es una realidad irrefutable.

 Ciertamente estáis descubriendo algunas pruebas, pero tenéis mucho que recorrer antes de poder articular coherentemente la historia de historias. Es un viaje de autodescubrimiento que realizáis sondeando el subconsciente, donde vuestra memoria conserva las imágenes más claras y todas las verdades esperan ser reveladas. 

 Como hemos afirmado en The Cosmos of the. Soul, el continente ciertamente existió en la realidad tridimensional. Oímos que debatís entre vosotros sobre su plano de existencia, y os confirmamos que el concepto de la Atlántida como paradigma de conciencia multidimensional —como una civilización etérica— sólo es válido si también reconoce la existencia física del continente sobre vuestro planeta. Y esto es absolutamente relevante para vuestra situación actual. 

 Durante los cien mil años de su evolución, la Atlántida floreció y declinó en tres ciclos diferenciados, conociendo a lo largo de sus transformaciones tanto el frío de las yermas extensiones de hielo como la calidez de las brisas tropicales. 

 En cada periodo, los nativos alcanzaron niveles de civilización altamente sofisticados, y después, para completar el ciclo, sobrevino un declinar social irreconciliable. No obstante, ninguna de las civilizaciones de la Atlántida fue tan significativa como la última, que se desarrolló entre el 27000 y 18000 a. de C., cuando llegó a su trágico final. 

 En las últimas etapas —los años anteriores a la inundación—, este pueblo consiguió inimaginables logros tecnológicos, y vosotros os identificáis con este proceso. Vosotros sois el proceso. Vosotros, la raza humana, con vuestras «primitivas» herramientas estáis yendo de la ilimitada libertad natural a las jaulas de la «sofisticación» cultural y tecnológica. 

 Al hacerlo, estáis perdiendo vuestra capacidad de oír, ver y sentir el mundo que os rodea. Como vuestros antepasados atlantes, os habéis vuelto perezosos y os aburrís con los objetos que no se encienden automáticamente y que no os atraen hacia nuevas ilusiones —como las realidades virtuales— porque estáis empezando a estar demasiado aturdidos para poneros de píe por vosotros mismos y encontrar vuestro camino. 

 Una vez más, el sonido mecánico de vuestros aparatos os está haciendo perder la vibración wam, y aun así no llegáis a oír el ruido de vuestros inventos. Entonces, ¿cómo reconoceréis la música de vuestras almas? 

 En éstos, los últimos años de vuestra generación, la humanidad está cometiendo el error universal de jugar a ser Dios con la vida, manipulando el ADN y las ilimitadas aplicaciones de la biogenética. Este es el mayor error que puede cometer cualquier civilización tecnológicamente avanzada. 

 Sí, todos somos co-creadores, pero nos pasamos de la raya cuando creemos que nosotros mismos, unidades individuales de conciencia, somos capaces de realizar las obras supremas del Creador Original. 

 Esto es demostrar insolencia hacia lo Divino. Lo sabemos...: nosotros también hemos interferido, aunque con las más elevadas intenciones, en la regeneración evolutiva de la humanidad en el planeta Tierra, y éste es un karma que aún estamos resolviendo. 

 Las mutaciones de hombres y animales, las últimas monstruosidades científicas, ya existen bajo tierra desde las últimas generaciones de la Atlántida, y vuestra deuda kármica sigue aumentando. Hablaremos en detalle de la parte subterránea de vuestro mundo, y de las formas de vida que habitan en sus cuevas y túneles en pasajes posteriores. 

 Si creéis que la vida intra-terrestre es algo demasiado descabellado para considerarlo una posibilidad real, os pedimos que meditéis sobre esto: ¿Qué creéis que están haciendo los científicos locos allí, en vuestros «centros» de investigación biológica e instalaciones militares subterráneos? 

 Pronto las cepas mutantes de sus laboratorios genéticos escondidos avanzarán sobre vuestro mundo, y estas formas de vida genéticamente alteradas —los virus complejos, los híbridos extraños y los clones— crearán alteraciones increíbles en la secuencia de vida natural de los animales y de los seres humanos en toda la superficie del globo. 

 En realidad este proceso ya ha empezado. Ya habéis estado expuestos a unos pocos de estos híbridos: algunos de ellos, como el chupacabras del que se ha informado en Puerto Rico y Chile, han estado causando alteraciones en la superficie terrestre y aterrorizando a la población local. Otros están escapando a mundos externos y, de momento, son relativamente desconocidos para la población. 

 El sida y otros súper virus mortales se crean bajo tierra y se sacan a la superficie cuando se considera que ha llegado el momento de poner a prueba sus cepas. Algunos ya han pasado las pruebas; están siendo utilizados secretamente en armas biológicas y liberados sobre ciertos segmentos de población en la guerra secreta que se libra contra la humanidad. Muchos más están en camino. Muchos más saldrán de debajo de vuestra Tierra en los Días del Desierto. 

 ¿Aún seguís creyendo que «lo que no conocéis no os hará daño»? ¿Confiáis en que «un conocimiento parcial puede ser una cosa peligrosa»? Estos son pensamientos controladores creados para manteneros en la ignorancia, y han demostrado ser eficaces a lo largo de la historia porque, paradójicamente, muchas de vuestras sociedades han adoptado este tipo de expresiones como frases «sabias». 

 Nosotros sugerimos que lo que sabéis, la luz del conocimiento, es lo que os libera, y os invitamos a eliminar de vuestra programación estos implantes de pensamiento negativo envueltos en frases coloquiales. Vuestra valentía depende de vuestra capacidad de entender que el conocimiento es vuestra liberación. 

 Una vez más, como en el caso de la Última Generación de la Atlántida, los terremotos, los cambios de continentes y las erupciones están destrozando vuestras realidades, y vuestro limitado conocimiento de las fuerzas cósmicas os hace temer más que nunca por el futuro de vuestro planeta y las perspectivas de la supervivencia humana. 

 Sin embargo, la historia nos demuestra que los cambios violentos en las masas continentales de Gaia y su orientación polar, las inundaciones devastadoras, los fuegos y las hambrunas son reflejos de los infinitos ciclos terráqueos de transmutación de la forma y energía en el reino físico, en el que ella ha existido hasta ahora. 

 Sabed que la vida no puede ser aniquilada, porque dentro de la conciencia de cada ser vivo —cada célula, molécula y átomo— su conciencia de cada ser vivo —cada célula, molécula y átomo— se encuentra el pensamiento-semilla del Ser Supremo, la Voluntad Primordial, que no tiene otro propósito que el de Ser. Y así, la vida muta y evoluciona, pero el alma nunca deja de existir, porque en el universo todo se halla en un eterno estado de «devenir».

 Observad. La hierba crece y se abre paso a través de las grietas del pavimento, traspasando barreras impenetrables para salir a la calidez del sol. La vida siempre empuja hacia delante, siempre va hacia la luz, siempre busca la iluminación. 

 Simplemente, ésta es la naturaleza de la conciencia en expansión de Todo-Lo-Que-Es. Incluso los que eligen continuar en las sombras de la oscuridad finalmente irán más allá de ellas, porque el ir y venir de cada ser consciente a la luz absoluta del Creador Original es inherente al ciclo de la Totalidad. 

 No temáis por el futuro de la humanidad. Una vez más, tendréis que hacer frente, cara a cara, a la furia de la revuelta de Gaia, pero podéis determinar en qué medida esa energía explotará a vuestro alrededor y dentro de vosotros. 

 No negamos que muchos saldrán y se perderán para vuestro mundo, pasando a otros estados de ser o reencarnando en otros cuerpos planetarios. Por más difícil que os resulte de creer, éstas son decisiones que se tomaron mucho antes de que los individuos pasaran por el canal natal de su madre y encarnaran físicamente como habitantes de la Tierra. 

 Al nivel del alma, ellos están en paz con este resultado probable. A nivel consciente, comprensiblemente, es posible que pasen mucho miedo y sufrimiento, y ésa es la razón por la que hemos venido a ayudar en el tránsito. Estamos buscando el modo de que deis el paso sin dolor ni desesperación, al tiempo que respetamos las leyes del no intervencionismo. No es una tarea simple. 

 Lentamente, la mente masiva está despertando al hecho de que vuestro planeta ha entrado en una fase de alteración geofísica muy drástica, mientras vosotros permanecéis sentados en el límite del tiempo, contemplando que vuestras creencias están siendo arrancadas de raíz, como árboles en un huracán. Mirad a vuestro alrededor. 

 Cada día se producen nuevos fenómenos climáticos extremos, y las erróneamente denominadas «calamidades naturales» están ocurriendo con creciente y feroz frecuencia en cada punto del globo. 

 El campo áurico de Gaia, la capa de ozono, se está desgarrando literalmente. Sin esa protección, la Tierra no puede sostener la vida (tal como vosotros la conocéis) sobre su superficie. Incluso las zonas más templadas comienzan a experimentar violentas sacudidas cuando Gaia tiembla, atronando y vertiendo su rebelión sobre vosotros. 

 Muchos están buscando los mensajes del Mesías, ansiosos por construirse refugios hasta que acabe la tormenta. Sabed que sólo existe un puerto seguro...: el centro de vuestro ser, donde todo se halla en equilibrio y el miedo no puede prevalecer. 

 Vuestra primera tarea es entender que hay que calmar el péndulo; la siguiente es aquietar vuestros cuerpos emocionales y estar allí. Eso, queridos míos, es la verdadera Arca...; es vuestra única garantía de un tránsito seguro a la siguiente dimensión. 

 Nos conmueven las oleadas de la desesperación humana y la disminución de vuestra fuerza de voluntad, y deseamos ayudaros; sin embargo, se nos han mostrado los límites. Cruzarlos implica interferir en vuestro proceso kármico, y esa lección ya la tenemos aprendida. Podemos compartir nuestras comprensiones con vosotros y mostraros el camino hacia la Sabiduría, pero vosotros sois los conductores evolutivos de vuestro propio destino. 

 Si veis la destrucción por todas partes y teméis el futuro, eso se debe a que aún tenéis que entender la impulsora fuerza vital de la muerte. Pero si podéis expandir vuestra visión e ir más allá de los signos físicos de alteración y de las catástrofes que se producen actualmente, reconoceréis la verdad universal subyacente a toda vida: todas las cosas están en constante estado de cambio y la evolución, el reflejo superior de este proceso, es cíclica. 

 Contempláis vuestro mundo con desesperación porque hay una desarmonía increíble a diversos niveles, y muchos creéis que el final de toda vida está cerca... simplemente porque habéis llegado a lo que parece ser un punto de irreconciliable declinar social y ecológico. 

 Esa es una conclusión equivocada. La humanidad se eleva y cae como las olas del mar, porque ésa es la naturaleza de la existencia en el mundo material Todas las cosas tienen su primavera, los días en que todo es novedoso; su verano, en el que operan las energías más dirigidas; su otoño, cuando la vida empieza a ralentizarse y desvanecerse, y su invierno, un tiempo de descanso y preparación. 

 Y sí, ahora os estáis aproximando al invierno gaiano, los Días del Desierto de vuestra civilización, en los que el suelo se abre y se hincha con las primeras heladas, y todo parece desolado e inexorable, pero después viene el deshielo... y los primeros capullos de la nueva vida aparecen en el paisaje. 

 Lo viejo da a luz a lo nuevo y después se vuelve sobre sí mismo, tal como desde la semilla se despliega el árbol, que después vuelve a la semilla... y la vida continúa. 


Por: Patricia Cori 

Publicado por: Anshelina hoy viernes 11 de mayo 2012

WebSite: http://loqueheaprendidode.blogspot.com