martes, 5 de febrero de 2013

DE: TOM KENYON y JUDI SION... PARTE 4... "EL MANUSCRITO DE MAGDALENA"...

"EL MANUSCRITO DE MAGDALENA" 
PARTE 4


QUINCE 

 Cuando Yeshua y yo hicimos el amor, como vosotros decís, hicimos a nuestras Serpientes ascender por nuestras espinas dorsales hasta nuestro Djed. Lo hicimos simultáneamente y en el momento del orgasmo mutuo, la carga liberada de los primeros sellos en las áreas pélvicas de nuestros cuerpos fue enviada hacia arriba, hacia el Trono, que es la parte superior de la cabeza, estimulando los centros cerebrales más altos. 

 Al mismo tiempo, durante el momento del éxtasis sexual, situamos nuestra conciencia completamente dentro de nuestros cuerpos Ka, pues el Ka es reforzado por el éxtasis. Los estados extáticos nutren y refuerzan al cuerpo Ka y como ya dije antes, con cada reforzamiento el Ka se hace más magnético, brindando al Iniciado todo lo que él o ella desea. 

La Magia Sexual de Isis, tiene que ver con la habilidad innata del ser femenino de utilizar las energías magnéticas para abrir niveles más profundos de conciencia, a través del acto de rendición a las energías sexuales y caminos que son abiertos.

 Cuando una mujer es profundamente amada y apreciada como lo fui yo por Yeshua, algo va a los niveles más profundos de ella misma y en el momento del orgasmo aparece un estremecimiento incontrolable. Si se siente segura y permite que la inunde este temblor, éste estremecimiento, se abre un tremendo vórtice magnético, el centro del cual está en su útero. 

 Dos iniciados comprometidos en la Magia Sexual de Isis pueden reforzarse ellos mismos y expandir rápidamente sus conciencias a través del poder de este campo magnético. 

 En las prácticas avanzadas de la Magia Sexual de Isis, el Iniciado masculino puede hacer que sus Dos Serpientes asciendan a través del cuerpo Ka de la hembra, y la hembra hacer que sus Dos Serpientes asciendan a través del cuerpo Ka masculino. La potencia explosiva de ésta práctica es como la energía liberada por una bomba atómica. Las ondas de marea masivas de magnetismo, pueden reforzar al Ka más allá de la imaginación, o destruirlo, si no se le maneja apropiadamente. 

 Esta fue la práctica avanzada del Ka que Yeshua llevó a cabo la noche antes del jardín de Getsemaní. A él, éste tremendo incremento de potencial magnético dentro de su Ka, le reforzó para sus penalidades y para la dura tarea que enfrentaba en su iniciación final a través del portal de la muerte; de éste modo cuando su cuerpo físico se disolvió en sus elementos constituyentes,   se hizo en un relámpago de luz y de calor, lo que la Iglesia llama la Resurrección. Sin embargo, fue sencillamente el efecto de algo que estaba ocurriendo mucho más profundamente dentro de él. Fue causado por el magnetismo de su cuerpo Ka, porque fue a través de su Ka reforzado mediante el que viajó a través de su inframundo, a través de la muerte misma. 

 Cuando Yeshua y yo llevamos a cabo las Prácticas Sexuales de Isis, conocíamos que éste era el propósito. 

 Para él, cada unión conmigo, era una forma de reforzar su Ka. Es por lo que yo dije al principio que él vino a mi pozo, porque el pozo que la mujer Iniciada ofrece al hombre,   es un pozo infinito de potencial magnético. Pero sólo se abre cuando la mujer se siente segura y amada. Sólo entonces la práctica funciona. Porque las prácticas sin el alimento del amor se convierten sólo en técnicas y no darán el resultado requerido o deseado. 

 En cuanto a mí, yo era a la vez mujer e Iniciada, había sido adiestrada durante años y sabía qué hacer con los caminos, pero quedé sorprendida al encontrarme a mí misma barrida, sobrepasada como mujer. 

 Me encontraba esperando en profunda anticipación una mirada o una caricia de Yeshua, y nuestros momentos juntos en solitario, fueron los más preciosos momentos que he experimentado nunca.

 Algo en relación con su contacto o sus ojos –el sentir de él- hacía que se abriera algo dentro de mí y a veces me hallaba casi riéndome de mí misma. 

 Yo, que había sido instruida en las prácticas más secretas de la Magia Sexual de Isis y había sido considerada como muy avanzada por mis Sacerdotisas, -ésta Iniciada- se encontró a sí misma como una mera principiante en la presencia de la mujer. 

 Porque ahora os digo, que dentro del corazón, de la mente y de la sabiduría corporal de lo femenino, se encuentran algunos de los mayores secretos y mayores poderes –y esperan a ser revelados. 

 ¡Y todo ello está dispuesto a abrirse por la caricia de otro! 

 Y así, cuando hablo de Yeshua estoy colmada por mi amor y los sentimientos que yo mantengo para él a través de todo el tiempo. 


DIECISÉIS 

La Magia del Sexo de Isis está basado en la comprensión de que el principio femenino contiene dentro de su naturaleza, específicamente de su naturaleza sexual, una llave alquímica. Esta llave alquímica se revela en el acto de lo que llamáis amor, -amor sexual. Cuando éste se activa de un modo suficientemente fuerte, las Alquimias de Horus se presentan espontáneamente por sí mismas. 

 En mi instrucción se asumía que había dos caminos, alquímicamente hablando, hacia el mismo objetivo.

 Las Alquimias de Horus eran el fundamento de ambas alquimias, o prácticas, ya que se utilizaban los mismos caminos básicos. Para aquellos que no deseaban desarrollarlo en pareja, las Alquimias de Horus proporcionaban un método para activar y reforzar el cuerpo Ka hasta los niveles de la Alta Iniciación. 

 Para aquellos en pareja, la Magia Sexual de Isis proporcionaría las alas con las que ascenderían al Djed y entrar en el trono de la más Alta Conciencia.

 Desde mi punto de vista avanzado, considero una gran tragedia,   que los secretos y la sacralidad de nuestras naturalezas sexuales se hayan considerado diabólicas por la Iglesia, por los Padres de la Iglesia. Y desde hace casi dos mil años,   la más dinámica y una de las más rápidas vías a la realización en Dios se ha considerado errónea. 

Y encuentro además irónico, que la Iglesia la haya convertido en pecado y por tanto haya aterrorizado a aquellos que podrían haber ascendido sobre ella.


DIECISIETE 

 Aunque los milagros de Yeshua son considerados extraordinarios por muchos, desde el punto de vista del Iniciado son sencillamente las expresiones, -las expresiones naturales-, del potencial de la conciencia. Son un signo. Existen razones para los milagros y quiero hablar de esto desde el punto de vista del saber Iniciático que Yeshua y yo poseímos. 

 Cuando yo conocí a Jesús, él ya demostraba los signos. Su nivel de creación era muy alto. 

 Mi cometido, era ayudarle a reforzar su cuerpo Ka para su Iniciación final a través del portal de la muerte hacia el Alto Dios Horus. Ello fue llevado a cabo, como os he dicho, mediante la Magia Sexual de Isis y las Alquimias de Horus. 

 De todos los milagros que hizo Jesús y yo fui testigo, el que es más  querido para mí es el de los panes y los peces. 

 Fue un día caluroso y muy largo. Los discípulos, María y yo misma seguíamos al Maestro como de costumbre. Se formó una multitud muy grande que escuchaba atentamente cada palabra de la boca de Jesús. Todos estábamos cautivados por su visión y su forma de expresarla. Fue como si, durante algunas horas, fuéramos llevados al mismo cielo y sentíamos que el cuerpo Ka de Yeshua se había expandido hasta incluir a cada uno –otro signo. 

 Cuando finalizó su discurso era ya al final de la tarde y lleno de compasión por ellos, dándose cuenta de que su camino de regreso a casa les llevaría varios días a muchos de ellos, pidió comida para ser reunida y compartida. 

Entonces los discípulos, María y yo, y unos pocos más que se unieron a nosotros desde la multitud comenzamos a reunir comida. 

 Pero cuando estuvo toda reunida, sólo había unos pocos peces y unos pocos panes pequeños. Difícilmente suficiente. 

 Fue entonces cuando contemplé un suceso verdaderamente extraordinario. Yeshua se retiró internamente y cerró sus ojos. Pude sentir la intención de su oración, aunque no pude oír las palabras. Recorriendo la extensión completa de su Djed, desde la base de su espina dorsal hasta el extremo de su cabeza, ví de forma clarividente, un relámpago de luz hacia arriba a través de su coronilla, hacia su Ba, su Alma Celestial. Entonces descendió una energía, como si fuera en respuesta a su petición; y él puso sus manos sobre los dos pequeños cestos y comenzó a repartir los panes y los peces, partiéndolos en trozos y dándoselos él mismo a cada persona. 

 Fue realmente extraordinario, más de mil personas recibieron alimento y los panes y los peces no llegaron a acabarse. Después que la multitud fue alimentada, Yeshua repartió trozos a sus discípulos, a María y a mí, y el pan tenía el gusto más dulce y el pescado el aroma más extraordinario que yo nunca he vuelto a probar. 

Tales milagros son naturales para un Maestro del calibre de Yeshua, y desde el punto de vista Iniciático, son el potencial de cualquier persona si se practica lo que se requiere. 


DIECIOCHO 

Jesús a menudo usaba la frase “Yo y el Padre somos uno”. Esto ha conducido a una profunda mala interpretación. Desde el punto de vista Iniciático es solamente otra palabra para el Espíritu. Y en aquellas palabras Yeshua indicaba que se había fundido con su Espíritu y que era por lo que acontecían los milagros.

 Y así, él iría y vendría entre dos ideas que los evangelios cuentan en su propia forma limitada. 

 Por una parte, Yeshua decía a veces “Yo y el Padre somos uno”. Otras veces decía “Sin mi Padre no puedo nada”. Esta es la oscilación que sucede con el proceso Iniciático en el que el Iniciado oscila entre la fuerza y la convicción de su conexión con la Fuente del Espíritu,   y a continuación a otro estado mental en el que piensan que no son nada y no pueden nada sin el Espíritu. 

 De este modo, un estado mental tiene un sentimiento de omnipotencia. Y el otro estado tiene el de impotencia. Y el Iniciado debe pasar entre ellos dos. Que Yeshua utilizara esas frases algunas veces me indicaba, como compañera Iniciada, que él se encontraba en medio de ésta paradoja. 

 Y él vivió con ésta paradoja en conciencia hasta el jardín de Getsemaní. Porque fue antes de su estancia en el Jardín, como contaron sus Discípulos, cuando él vino a mí y practicamos las Cuatro Serpientes por última vez. Hubo intensidad en nuestro rato juntos, porque ambos sabíamos que el tiempo estaba a punto de finalizar. 

 Con la fuerza explosiva liberada con la práctica, el cuerpo Ka de Yeshua resplandecía con el poder y la convicción que él llevó consigo hasta las horas finales de su vida, fortificándole para su travesía a través de la muerte. Pero los momentos anteriores fueron a menudo empleados, -busco las palabras correctas- en una especie de auto-cuestionamiento. 

Aquellos quienes siguieron a Yeshua, que se llaman ellos mismos cristianos, les gusta pensar que él estaba muy seguro y siempre claro en relación a su propósito y misión y que nunca dudaba. Pero quien pasó las noches con él os dice otra cosa. 

 Sólo porque un ser haya alcanzado el nivel de maestría,   no significa que sea capaz de pasar a través de la incertidumbre – intocado. 

 Yeshua sintió la presión de su Alma Celestial, pero es algo extraño siendo un Iniciado. Porque uno es humano con todo lo que (esto implica) ello lleva –y uno está (ampliamente) conectado (ampliamente) crecientemente y como parte de, su propia Alma Celestial. 

 Es Ba, el Alma Celestial, que es la voz de Dios hablando. El alto Iniciado actúa como un reflejo de la boca de Dios, pero sólo porque el Alma Celestial esté clara, no significa que el humano también lo esté.

 Yeshua vio en otros el potencial para la realización en Dios y habló de esto algunas veces. Una de ellas es mencionada en los Evangelios cuando dijo “vosotros haréis mayores cosas que yo”. Porque él sabía que los milagros son una expresión natural de la conciencia, y que en la medida en que la conciencia de la humanidad se expandiera los milagros serían corrientes. 

 Y así, era al mismo tiempo él muy consciente de las limitaciones de los que iban con él –o de su adicción al odio, ignorancia e intolerancia- y esto le apenaba profundamente. Pasamos muchas noches hablando sobre esto. Y hasta unos pocos días antes de Getsemaní, no estaba seguro de si podría alcanzar lo que se requería para pasar a través de la Iniciación final. 

 No conozco la razón para el cambio en él,   pero unos pocos días antes del Jardín y de nuestro acto Iniciático final juntos mediante las Cuatro Serpientes, vino sobre él un profundo sentimiento de paz y estuvo seguro de una forma que nunca le había visto.


DIECINUEVE

Permanezco en el tiempo casi dos mil años después de la crucifixión de Yeshua y todavía tiemblo al pensar en ello. Era muy extraño para mi ser a la vez la Iniciada y la Mujer. 

 Como la Iniciada, permanecí en alerta por Yeshua durante la crucifixión, manteniendo mi Ka en oración ferviente –que es otra forma de decir que me mantuve constante en mi intención de estar allí por él mientras iba hacia la muerte. Era por mi parte una acción Iniciática que requería desapego. 

 Como una Iniciada experta era una tarea fácil, pero como la Mujer enamorada de Yeshua, el Hombre, estaba destrozada. Y así permanecí en el Gólgota, oscilando entre mi esfuerzo como una Iniciada, y mi pesar como la Mujer enamorada cuyo amado estaba sufriendo. 

 En aquél momento no me preocupaba la Iniciación. No me preocupaba que Yeshua estuviera dejando un camino de Luz a través de los niveles de la muerte para todos aquellos que le seguían. 

 Ni siquiera clamé a Isis. 

 ¡“Cómo desafiarte”, dije! 

 En el mayor momento de mi tormento, María se acercó y tomó mi mano. Solo estaba en mi dolor y no había reparado en ella. Nuestros ojos se encontraron, llenos de lágrimas, y sollozamos una en los brazos de la otra. Ella por su hijo y yo por mi amado. 

Los Evangelios cuentan, que hubo un terremoto inmediatamente después del fallecimiento de Yeshua y os digo que es verdad. Fue como si toda la naturaleza entrase en la tribulación, y la tierra tembló con angustia y rabia, de que tal Maestro, que tal ser, pudiera sufrir a manos de sus compañeros los hombres. 

 Pero tal es la paradoja de la vida en la tierra. 

 Una gran tormenta se abatió también sobre la ciudad, -vientos como nunca se habían sentido. El cielo se cubrió con nubes negras y relámpagos –el sonido del trueno hacía temblar todo. Este escenario terrorífico parecía que fuera a durar para siempre   pero sospecho que fue solo una hora más o menos. 

 En el sepulcro, María y yo lavamos su cuerpo de acuerdo con la tradición y el ritual judío, le amortajamos y nos fuimos del sepulcro. Lo hicimos en silencio. El único sonido era el sonido de nuestras lágrimas contenidas. 

 Me parecía raro que hubiera podido arrancar a Lázaro de la muerte, pero que no hubiera podido ayudarse él mismo. 

No comprendía lo que él estaba haciendo. 

 Pero después de su resurrección, y viéndole en su Ka, radiante y hermoso como nunca, lo entendí.

 Desde el punto de vista Iniciático, hacerse el Alto Dios Horus significa que uno ha activado los más altos potenciales de conciencia dentro de la forma humana. Pero tradicionalmente esto se hacía sólo para uno mismo. Sin embargo, Yeshua lo había hecho en representación de toda la Humanidad. 

 ¡Pero os digo que ello no tiene nada que ver con la religión! 

Tiene que ver con física y alquimia. 

 La sencilla enseñanza de Yeshua, era que todos somos Dioses –que todos tenemos dentro de nosotros el poder para amar y para sanar- y él lo demostró lo mejor que pudo. 

 En los primeros días de la Iglesia –entendiendo la comunidad de aquellos quienes se agruparon alrededor de las enseñanzas de Yeshua- surgió el más hermoso ritual. 

 Aquellos quienes deseaban continuar estando en su energía o presencia, compartirían pan y vino. A veces los hombres compartirían el ritual y a veces las mujeres. El simple hecho de compartir unos con otros mantenía la intención de Yeshua, y luego, según fueron pasando los años, la sencillez de este logro se perdió y sólo aquellos ordenados por la Iglesia podrían dar la Comunión, algo que a Yeshua le hubiera resultado muy desagradable (os puedo decir esto habiéndole conocido tanto como le conocía) 

 La verdad y el poder de la enseñanza de Yeshua han sido pervertidos por la Iglesia. 

 Y los secretos de la elevación de conciencia a través del Sexo Sagrado, tal como fue practicado por Yeshua y yo, han sido robados por la Iglesia. 

 Me doy cuenta, al compartir mi historia, que sólo unos pocos la entenderán – pero es suficiente.


EL MANUSCRITO DE MAGDALENA

CONTINÚA:  PARTE CINCO

Vía HA LLEGADO LA LUZ de ALICIA BOTERO el 3/02/13 
http://hallegadolaluz.blogspot.com/2013

Re-Publicado por:ANSHELINA, la Luz que llama a despertar
http://loqueheaprendidode.blogspot.com
http://romancesdivinossohin.blogspot.com

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