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sábado, 4 de abril de 2015

Por: Conny Méndez - ¡Las predicciones catastróficas!...


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Las predicciones catastróficas

(EXPLICACIÓN METAFÍSICA) 
Por: Conny Méndez  


"Cada tanto tiempo aparecen en la Prensa las predicciones de tal o cual Médium, referente a horribles acontecimientos futuros o ya inminentes. Fíjate que siempre son negativos. Jamás anuncian acontecimientos felices. Diríase que los profetas gozan torturando las mentes y que aspiran a pasar a la Historia con el título de "El que mejor anunció el Desastre"... ¡Valga la gloria!...

Ya tú sabes que por Ley de Mentalismo, estas imágenes y decretos hacen que los que sienten temor, naturalmente atraen o crean las mismas catástrofes en sus propias vidas y en las de otros que piensan igual.

Los mediums clarividentes sí ven esas visiones. Los claroaudientes Sí oyen voces. No es que estén locos, como se cree vulgarmente. Lo que sucede es que el médium cuya mente está polarizada en el negativo, no puede ver ni oír sino predicciones fatales, catastróficas, porque así es la pantalla o los espejuelos con que lo ve todo.

La mediumnidad es un desarrollo de los sentidos astrales. No todo el mundo tiene ese desarrollo, así como que no todo el mundo tiene desarrollado el sentido musical, o la inclinación a la mecánica o al deporte o a la costura, y a nadie se le ocurre ponerle obstáculos a otro que quiera practicar estas actividades. Andando la Era, se sabrá universalmente que la mediumnidad es tan natural como cualquiera otra afición, y que no es una prueba de espiritualidad. Ella es una faceta material del individuo. De todo individuo, pero no desarrollada en todos.

El hecho de que el médium vea en términos negativos o positivos sólo depende de su propio clima mental. Si sus conceptos son negativos, es un atrasado espiritual e interpreta todo en términos catastróficos. Si tiene adelanto espiritual no puede interpretar lo que ve y oye sino en términos provechosos y felices. De manera que "por sus frutos los conoceréis".

Hay un libro que está circulando, que presenta una ilustración gráfica y muy interesante. El autor es un médium tan desarrollado que se desdobla y visita lugares y planos extraños. Es sabido que todo suceso, toda época, toda palabra dicha queda grabada en lo que llaman "las memorias akashicas", y es posible para un médium desarrollado visitar lugares y sucesos del pasado, pero nadie puede entrar allí donde las vibraciones sean mayores que el propio nivel de adelanto. Así, el autor del libro que mencionamos, describe sus viajes, sus conversaciones con Maestros etc., pero delata su verdad en el hecho siguiente: 

El asegura que la raza venidera es la Quinta Raza Raíz, cuando sabemos que la próxima, la que espera el planeta Tierra, es la Séptima Raza! Esto comprueba más allá de toda duda posible, que su nivel anímico está aún en ese remoto pasado cuando la Cuarta Raza esperaba el advenimiento de la Quinta.

Como el hundimiento del Continente Atlante ocurrió en esa época, cuando se esperaba la inserción de la Quinta Raza, lo que vio y oyó nuestro amigo el autor fueron las predicciones hechas por los sabios de la época. Todo obscuro, todo tétrico, todo fatídico, como ciertamente ocurrió.

Nosotros les rogamos a nuestros lectores, seguidores del Avatar de la Nueva Era de Acuario, el Ascendido Maestro Saint Germain, que no acepten los conceptos de aquellos mediums equivocados que todo lo anuncian en negativo. Aunque sí es verdad que algunos, como la autora de la Bola de Cristal, interpretan correctamente lo que ven y que lo que anuncia ocurre en el presente y en el futuro inmediato. Primeramente hay que notar, que todo lo que anuncia es fatídico. Como dijimos, sus conceptos son negativos y, por lo tanto, lo bueno y feliz está más allá de sus capacidades.

Para comprobar la verdad que estoy dándoles, voy a copiarles las palabras dichas por el Maestro Saint Germain referentes a esta Era en que hemos entrado, la cual anuncian los profetas populares como "el fin del mundo" y todo catastrófico. Como verás, lo que dice el Maestro es la contradicción absoluta de todas las profecías destructivas:

"Durante los próximos 2.000 años que comenzaron el 1" de mayo de 1954, Era de Acuario, la Tierra atravesará un período de intensa actividad sin precedentes, en todos los ramos de esfuerzos físicos y espirituales: y a cada individuo le será dada la oportunidad de iniciarse en la nueva enseñanza para lograr su libertad espiritual.

Bajo los auspicios del Séptimo Rayo que tengo el honor de presidir, cada ser humano es invitado a "meter el hombro a la carga" para apurar el logro triunfal de esta Gran Rueda Cósmica, pues, estén o no ascendidos, 
cada ser humano que ha encarnado en este gran ciclo, tiene un papel integral en las actividades del Rayo Séptimo y compartirá la gloriosa Cosecha Cósmica. 

A medida que avanzamos hacia el Nuevo Día, se hará más evidente la reunión de todos los mejores esfuerzos del Ciclo, el cual se puede comparar con el acto final de un gran espectáculo, cuando todos los artistas son presentados a una gloriosa sinfonía final.
A la luz de la Nueva Instrucción, todo individuo perteneciente a este planeta que no haya obtenido su liberación, le será dada la oportunidad de reencarnar bajo el Ciclo del Rayo Violeta, será educado en el conocimiento del Fuego Sagrado, podrá transmutar "las cizañas sembradas por el enemigo" (su ser inferior) y ofrecer una abundante cosecha a su Yo Superior.

Todos los grandes seres iluminados están trabajando bajo los auspicios de la Gran Hermandad Blanca para proteger y libertar a la Tierra y su gentes de las fuerzas negras que la han amenazado.


No está lejos el cumplimiento de la Profecía (1-Corintios 2-9) "Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman", que será manifestado ante todos los hombres". Esta profecía tiene su plena descripción en el Capítulo 21 del Apocalipsis.

Una explicación conviene aquí para el confort de todos los que "ven", "oyen" y "sienten" mediumnímicamente y se sienten aterrados por lo que están atestiguando ante sus propios ojos.

Como vean terremotos, derrumbes, etc., no son ni edificios ni ciudades lo que ven derrumbarse por más real y verdadero que les parezca. Son estados de conciencia antiguos de ustedes mismos que se están disolviendo con la radiación del Rayo Violeta que está penetrando en todo el planeta.


La Biblia llama al individuo "una ciudad", sus obras y sus conceptos son "construcciones". Si son muy antiguas dice que son "petrificadas" y "cristalizadas". Si el individuo es un alma muy, muy vieja es "una nación". Su voluntad es "el Rey".

Cuando comienzan a disolverse antiguos estados de conciencia, creencias arcaicas y conceptos errados, la persona mediumnímica los ve como derrumbamientos de antiguos edificios, y los interpreta como si estuviera recibiendo anuncios de terremotos, inundaciones, ciclones etc. y cree que debe alertar a las poblaciones. Las personas que creen firmemente estos anuncios, producen la manifestación en sus propias vidas.


Sin embargo, no podemos desoír lo que anuncian los Maestros y que le ocurrirá a tres cuartas partes de la raza humana encarnada en el planeta.

Hacia el fin de este siglo XX en que vivimos, se acercará a la Tierra un planetoide que tiene una fuerza magnética tres mil y pico de veces mayor que la de la Tierra. Este planetoide fue el que anunciaron no hace mucho; que (y que) iba a chocar con la Tierra, lo cual constituiría el fin del mundo.


La verdad es que el planetoide está destinado a cumplir una misión con respecto a la Tierra, porque nada es casual. La casualidad no existe. Sólo existe la Ley de Causa y Efecto, como tú bien lo sabes.

Como también sabes, todo el sistema planetario nuestro va hacia una gran transformación. Los Maestros lo llaman "Una Iniciación", y es que cada planeta va a dar un paso adelante. A la Tierra le toca subir un plano u ocupar la línea (imaginaria) que cursa el planeta Venus, el cual también adelanta un paso o plano y ocupará la línea que cursa Mercurio. Este entrará en el aura del Sol.


Pero como ya se ha dicho aquí anteriormente, la Tierra no puede efectuar el paso adelante si no se endereza. Para enderezarla es que nos han enviado el planetoide, el cual ejercerá una atracción magnética por el Polo Norte que es la parte inclinada del eje, y que una vez derecha en su eje, la Tierra puede entrar a ocupar su nueva ruta.

Pero hay algo que deben saber. No todos podemos entrar a esa nueva ruta. Es una posición elevada a la cual no se puede subir si no se tienen las vibraciones que corresponden a la nueva ruta.

Es, como quien dice, una graduación para comenzar un curso de estudios más avanzado. La humanidad ya alcanzó cierto grado de adelanto intelectual y necesita comenzar el próximo grado. Eso es todo. Pero como es lógico, los infantes, los pre-escolares, los adolescentes, no pueden cursar estudios superiores y tienen que permanecer en su nivel hasta que les llegue su momento. La creación nueva es perenne.

Para que vayas viendo cómo se hacen las cosas en esos mundos que no vemos con los ojos físicos, y cuán sabio y perfecto es el engranaje cósmico, ese planetoide (que se llama Hercolubus, de 
herco (fuerza) y lubus (blanca, pura primitiva) ya es planeta porque tiene habitantes semi-humanos. Desde hace tiempo los observatorios geofísicos han ido notando, que nuestro eje se verticaliza a razón de 5 grados por cada 10 años. Hercolubus está trabajando por la Tierra y acercándose desde 1951. Para 1972 lo podremos ver, y para 1982 tendremos 15 grados de verticalización, lo suficiente para que el mundo entero acepte esta verdad.

Hercolubus tiene una elíptica de 6.666 años en recorrer. Como ves, este es "la bestia" de la Biblia, cuyo significado lo aclararemos en el próximo número".


El Martes, 31 de marzo, 2015 9:32:44, 
vicente zaccaro <retador1234@hotmail.com> escribió:


Gracias a Florencia Maraver por esta información. Vicente

PD: la paso a mi red de "Galácticos" Y POR FAVOR, USAR EL "discernimiento"...

Re-Publicado por ANSHELINA, la Luz que llama a despertar
http://loqueheaprendidode.blogspot.com
http://romancesdivinossohin.blogspot.com

martes, 28 de septiembre de 2010

DE: LOS DIEZ ERRORES METAFÍSICOS...

Cuando comenzamos a transitar el camino espiritual, 
buscamos la perfección en nuestras vidas. 
Tratamos de mejorar nuestro carácter, costumbres, 
ideas, alimentación, y hasta la vida social. 
A veces, hacemos sacrificios con el fin de alcanzar una vida más plena y feliz; 
sin embargo, muchas veces no llegamos al estado de éxtasis o plenitud que anhelamos.


La decepción puede llevarnos a rechazar la disciplina que habíamos emprendido, o en el peor de los casos, puede desmoralizarnos a tal punto de pensar que “Dios se ha olvidado de nosotros”. Cualquiera sea la reacción, ésta sólo nos está señalando que hemos cometido un error. Y un error puede ser corregido.

El Universo funciona como una gran computadora: hay que saber presionar las teclas adecuadas para obtener lo que se desea. Cuando no lo estamos haciendo, la computadora se detiene, espera fría y silenciosamente la señal eléctrica correcta. El Universo tiene sus “teclas” y la metafísica nos enseña.

¿Cuáles son? Algunas escuelas esotéricas han tergiversado estas enseñanzas, quizá sin ninguna mala intención, con lo que han llevado a muchas personas a cometer errores y a frustrarse en sus expectativas.

Algunos de los errores más comunes son los siguientes:

1. ENVOLVERSE EN UNA BURBUJA DE PROTECCIÓN, O EN UNA LUZ, O EN COLOR, O EN ÁNGELES, O EN CUALQUIER OTRA FORMA QUE PROTEJA DE LOS PELIGROS QUE EXISTEN AFUERA...

Lo único que logra este tipo de ejercicio es fomentar la idea de que algo externo puede tener más poder que nosotros. Nuestra mente percibe que hay algo allí afuera que puede, por ejemplo, lastimarnos o hacernos daño. 

Pero, según las enseñanzas espirituales, ¡TODO ES DIOS!... por lo tanto, nada puede hacernos daño. En realidad, debería practicarse algún tipo de ejercicio de reconocimiento de la seguridad personal. Este ejercicio podría decir: “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo, estoy rodeado de hermanos, vivo en el mundo que Dios ha creado y sólo veo amor en todas partes”. En síntesis, al elegir qué ejercicio mental o meditación hacer, se deberá buscar aquel que nos recuerde la naturaleza divina de la vida y no el peligro que percibe nuestro ego.

Muchas personas creen que repitiendo ciertas afirmaciones pueden transformar su situación personal, lo que encierra un error. No son los pensamientos lo que determinan nuestra realidad sino nuestras “creencias”. Solamente los pensamientos que hemos interiorizado y tomado como nuestra verdad son los que se manifiestan.

Dicho de otra manera, aquello que “sentimos” internamente que es así es lo que toma forma en el mundo externo.

La mente humana produce un promedio de 60,000 pensamientos diarios, la mayoría de los cuales son negativos. Las afirmaciones son necesarias para lograr implantar una creencia nueva en nuestra mente subconsciente y la repetición de estas afirmaciones es un procedimiento adecuado, pero hasta que no le agregamos la "emoción o sensación" que acompaña a esa idea, no la interiorizamos como una verdad dentro de nosotros.

La repetición de palabras carentes de emoción no es efectiva. Por lo tanto, si yo repito “Vaya donde vaya, estoy siempre a salvo” pero no me siento realmente seguro, de nada me servirá. Es necesario seleccionar ejercicios mentales, meditaciones o visualizaciones que fomenten las creencias de: paz, armonía y prosperidad.

2. ENVIAR LUZ A OTROS PARA QUE MEJOREN...

Se puede enviar luz o energía a otras personas para que se curen de cierta enfermedad, para que mejoren su situación económica, su vida afectiva, y demás.

La mayoría de estos ejercicios se parecen más a una forma de manipulación que a una verdadera ayuda espiritual. Primero y principal: si se va a ayudar a otro, hay que asegurarse de que la persona lo pida y lo necesite. Si esto no se da, tenemos que trabajar con lo que estamos percibiendo, porque “el problema” es algo personal que nos atañe a nosotros mismos y no a la persona que está sufriendo.

La mayoría de los problemas son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el “despertar de su conciencia”. Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa.

El enviar la luz a la persona podría acelerar o entorpecer su ritmo personal. Nuestra intervención es innecesaria y, la mayoría de las veces, no es más que un deseo egoísta de que la persona resuelva rápido su problema, porque éste nos despierta angustia o dolor. Personalmente, recuerdo que una vez se acercó un amigo íntimo a decirme que estaba muy preocupado por mi situación. Yo le respondí que su preocupación no me ayudaba, que si realmente quería hacer algo bueno por mí, tenía que confiar en mí y saber que mi Guía Interior me revelaría en el momento adecuado lo que yo necesitaba hacer.

En lugar de enviar luz a otros cada vez que veas una situación difícil, comienza por enviarte luz a ti mismo para que tu Guía Interior te haga ver la Verdad que está operando en dicha situación.

3. CREER QUE VAMOS HACIA DIOS, QUE EVOLUCIONAMOS ESPIRITUALMENTE...

No vamos hacia Dios, YA ESTAMOS EN DIOS. Todo lo que nos rodea forma parte del gran cuerpo universal de Dios. No evolucionamos espiritualmente. Nuestro Espíritu es Perfecto y Completo; no puede ni tiene que evolucionar.

En realidad, es un problema semántico, ya que la evolución espiritual no existe. Lo que queremos significar con eso es el despertar de nuestra Conciencia a esa perfección y cuanto más rápido lo hacemos, más plenos y felices vivimos.

Tal vez el error provenga de las enseñanzas religiosas que nos dicen que Dios está “en el cielo”, como si nosotros estuviéramos separados de Él. Nosotros y el “cielo” somos UNO, y debemos aprender a reconocerlo y a vivenciarlo; en eso consiste nuestra Evolución de Conciencia o Despertar Espiritual.

4. ANGUSTIARSE O PREOCUPARSE CUANDO HAY UN FAMILIAR ENFERMO O ATRAVESANDO ALGÚN TIPO DE CRISIS...

En nuestra cultura está bien visto que uno se aflija o sufra a la par de sus seres queridos; sin embargo, eso sólo aumenta el pesar. Si interpretamos nuestro pesar desde otro nivel, esto significa que creemos más en el poder de la enfermedad o la crisis que en la solución.

Cuando te afliges por la enfermedad de un ser querido, agravas esa enfermedad, le das más fuerza y poder. La solución es hacer un esfuerzo personal y reconocer que, más allá de nuestro entendimiento, hay una Inteligencia Superior que está actuando y que tiene el poder de restaurar completamente a nuestro ser querido, si así lo desea dicha persona.

Lo mismo ocurre con cualquier tipo de problema o crisis. Si nos afligimos, es porque nuestro ego ha aceptado que hay una fuerza más potente que el Poder Divino.

5. CREER QUE UNO HA SIDO “ELEGIDO” POR DIOS...

Muchas personas que estudian en escuelas esotéricas se sienten especiales y evolucionadas. Sienten que Dios los ha conducido al lugar adecuado para su crecimiento y evolución; que la información que va a recibir es muy importante, y no puede divulgarse a personas que no están tan evolucionadas, porque no tienen la capacidad para entenderla o para darle un buen uso. Esta presunción se convierte en una forma de arrogancia, nada espiritual, que nos hace pensar que somos privilegiados, especiales, elegidos, y que los demás están descarriados o perdidos en la vida.

Esta forma de arrogancia, también se ve en las religiones que se sienten propietarias de Dios. Si uno no sigue su culto, está perdido. En el Universo existe un solo Dios y es el mismo para Todos. Los humanos inventan diferentes maneras de rendirle culto, crean dogmas y doctrinas, pero, en esencia, todos adoramos al mismo Dios.

Todos somos iguales ante los ojos de Dios. Para Él, nadie está más adelante ni más atrás. Nadie vale más ni menos. Cualquier interpretación y clasificación como ser especial, corresponde al terreno del ego humano y no al terreno de lo divino.

6. SACRIFICARSE POR OTROS...

No hay nada más inútil e insatisfactorio que sacrificarse por los demás. Las tareas que se hagan por los demás deberán hacerse con amor o, de lo contrario, evitarse. Todo lo que se hace con amor es placentero; por lo tanto, no pesa ni molesta. Por el contrario, todo lo que se hace con sacrificio genera presión interna, rencor, enojo, molestia y, a veces, hasta odio.

El sacrificio por los demás está aprobado socialmente y es muy bien visto. Uno puede sacrificarse, por ejemplo, por los hijos, por los padres, por la pareja, por la profesión, por los niños desamparados, por alguien enfermo, por la institución religiosa a la que pertenece, por la empresa que da trabajo. La lista podría ser interminable y no es más que un muestrario de la acción equivocada de nuestro ego.

El sacrificio va muy de la mano con la manipulación. Por ejemplo, una madre que ha dejado su vida de lado por los hijos, tarde o temprano, usará su postura como válida para exigir algo de ellos; el novio o novia que cambia su rutina y deja de hacer ciertas actividades por el otro tratará después de exigir lo mismo.

La próxima vez que vayas a sacrificarte por alguien, pregúntate primero si ese alguien te lo pidió. La actitud de mártir no lleva hacia Dios como muchos creen, sólo el camino del amor. Haz las cosas con amor o no las hagas.

7. DEPENDER DE AMULETOS, ESTAMPAS RELIGIOSAS, CRISTALES, VELAS, IMÁGENES, O CUALQUIER OTRO TIPO DE ELEMENTO...

Es cierto que los materiales tienen su propia energía y que el contacto con ellos (en especial, con ciertos cristales cuarzos) produce cambios en nuestra vibración personal y que pueden ayudarnos en el proceso curativo. También es cierto que algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal.

Las estampas religiosas y otros objetos, tales como cadenas con cruces, estrellas de David y demás nos recuerdan nuestras posturas espirituales. El problema es que la mayoría de estos elementos se convierten en amuletos y les damos más poder del que en realidad tienen.

Hay personas que se sienten indefensas sin su cruz, la estampita de su santo protector, su cristal preferido o cualquier otro amuleto de su preferencia. El amuleto pasa a ser Dios. Vivir pendiente de un objeto es limitar la Presencia Divina a ese objeto. Dios es Omnipresente: está aquí, allá y en todas partes.

Lo peor sucede cuando una persona extravía su amuleto o éste se le rompe. La mayoría de las veces esto se interpreta como un presagio de que algo malo va a suceder. Esta idea es producto de creer que la persona se encuentra sin su protección y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla.

Vivimos en un Universo Mental. “Todo lo que Creemos se hace Realidad“. ¿Por qué no creer entonces que el mejor amuleto con el que cuento es mi Naturaleza Divina? Nadie ni nada puede despojarnos de lo que somos realmente.

8. CREER QUE UNO PUEDE GUIAR A OTROS O QUE PUEDE SER GUIADO...

Sentir que gracias a uno otras personas se iluminan o, al revés, que la presencia de otros nos devuelve la luz es pura ilusión del ego. La verdadera Guía es Interna, es tu Intuición, la Voz de tu Espíritu. Muchas veces esa voz coincidirá con lo que escuchas de afuera y pensarás que alguien te está guiando. Pero, apenas aceptes a alguien como tu ídolo, comenzarás a fabricar tu propia decepción. Ocurre lo mismo si alguien te ha entronizado y te ha tomado como líder; en algún momento los problemas de tu vida personal lo decepcionarán.

Todos aprendemos y enseñamos al mismo tiempo. Por tal motivo, es conveniente mantener una actitud receptiva hacia las señales que recibimos de nuestro entorno y ver qué resonancia producen en nuestro interior.

No eres el salvador ni la guía de nadie. Ninguna vida depende de tus conocimientos ni de tus esfuerzos. Esto es cierto también al revés. Nadie te rescatará ni te salvará, excepto tú mismo.

El mejor Guía con que contamos está dentro de Nosotros. Nos habla con voz suave y paciente, sin obligarnos a nada; nos indica siempre el camino más corto y más feliz, nos da la idea más adecuada y la respuesta que racionalmente no podemos encontrar.

Por eso, es conveniente practicar meditación y ejercicios de relajación para poder escuchar esa voz. Si vives de prisa, tenso, angustiado y con un ritmo acelerado, seguramente no oirás la “voz de tu intuición” y buscarás guías externas.

Hay personas que son muy positivas y estimulantes, y podrán ayudarte en un principio.

Evita idolatrarlas y evita también ser idolatrado. Recuerda siempre que la “Guía más válida y acertada está siempre dentro de ti”.

9. CREER QUE LOS MAESTROS ESPIRITUALES SON AQUELLOS QUE NOS PROVEEN DE LA INFORMACIÓN TEÓRICA...

Tendemos a caer muy fácilmente en la creencia de que las personas que nos enseñan son adelantadas y que ya han superado muchas pruebas en su vida. En algunos casos, esto es totalmente cierto; en otros, no. El hecho de que una persona transmita una determinada información no la coloca en un grado superior. Debes recordar que cualquier forma de idealización o selectividad corresponde al terreno del ego.

Los verdaderos maestros espirituales son aquellos que nos ponen a prueba y vienen “disfrazados” de hijos, padres, jefes, amigos, enemigos, animales, plantas y demás.

Son aquellos que nos traen problemas. Ellos son los que realmente nos enseñan las lecciones que tenemos que aprender porque nos ponen a prueba.

Todas las religiones del mundo enseñan que Dios es Amor, que vivir con Dios significa expresar Amor a los demás. Algunas personas asisten a templos, iglesias, o escuelas esotéricas, donde reciben esta información, pero luego van a sus casas y se pelean con sus familiares, critican a sus vecinos, odian a sus jefes, a los políticos, a los animales, a individuos de otras razas o culturas. Ellos todavía no han aprendido la lección y la vida los llevará a enfrentarse una y otra vez con la misma situación o persona… hasta que aprendan a mostrar amor.

Haciendo una comparación con la enseñanza tradicional, los líderes espirituales o religiosos son los “libros” que nos dan la información; las personas que nos traen problemas son los maestros que “nos toman el examen” para ver si pasamos la prueba o no.

Existe una Ley en el Universo: Todo lo que nos molesta, complica, enreda, o todo lo que odiamos, se nos “pega”. Esto ocurre hasta que aprendemos a amar la situación.

Entonces, ese problema o esa persona se convierten en el maestro espiritual de ese momento.

10. CREER QUE UNO NO PUEDE ENFADARSE, TEMER, O SENTIR CUALQUIER OTRA EMOCIÓN NEGATIVA POR ESTAR EN EL CAMINO ESPIRITUAL...

Esta creencia nos lleva a una gran represión de la ira y de los enojos, que hacen su reaparición más tarde bajo la forma de rencor, crítica o rechazo.

Mientras estamos en el plano terrenal, vivimos las sensaciones y las emociones de este plano.

Algunas de ellas son muy placenteras, otras no.

El tener un conocimiento intelectual acerca de la acción destructiva de ciertas emociones, no las hace desaparecer. Uno puede saber lo malo que es el enojo y, sin embargo, no puede evitar enojarse.

En realidad, uno sí puede evitar enojarse, o asustarse o angustiarse, pero eso exige un entrenamiento. Durante dicho entrenamiento, hay momentos en que podemos dominar la rabia y la ansiedad, y otros en los que nada puede calmarnos. Una vez que aparece el enojo, lo mejor es descargarlo de la manera más positiva posible. Es mucho peor reprimirse e intentar decir: “Todo está bien en mi mundo”, cuando uno internamente está sintiendo el deseo primitivo de querer atacar a alguien.

La mayoría de las personas que transitan el terreno espiritual son muy exigentes consigo mismas y pretenden erradicar completamente de sus vidas este tipo de reacciones. Esto no resulta desacertado pero se logra a través de un proceso. Sé amable contigo mismo y, de vez en cuando, date el permiso necesario para maldecir, golpear un almohadón, gritar, llorar y expresar, como mejor te resulte, todas las emociones negativas que te toca vivir.

La mayoría de los errores aquí enunciados están generados por la actitud crítica de nuestro propio ego. El ego no puede desaparecer porque necesitamos de él para actuar en este plano. La “solución” es ponerlo alineado con nuestro Espíritu.

Amablemente, le podemos decir al ego que: “A partir de ahora, deberá seguir las indicaciones de un nuevo Maestro amoroso, amable, paciente y permanente, que nunca juzga y que sabe que siempre estamos haciendo lo mejor que podemos”. Si seguimos las indicaciones de nuestro Maestro Interior, nunca podemos fallar.

(Autor desconocido)